Tiene mi niña un vestío
con los lunaritos verdes
bordaos en sus volantes
que aceitunitas parecen.
Sus ojos son dos estrellas
inspiración de poetas
de los cinco continentes,
tiene mi niña un vestío
con los lunaritos verdes.
Un clavel lleva en el pelo
blanco como la azucena
y en las manos dos palomas
que hacia las alturas vuelan.
Con estilo y poderío
su baile quita el sentío,
su arte no tiene fronteras
y un clavel lleva en el pelo
blanco como la azucena.
La sangre de Faraona
que le corre por las venas
vibra al son de una guitarra
que su coraje despierta.
Cuando el salero derrocha
con mirada misteriosa
borra toítas las penas
la sangre de Faraona
que le corre por las venas.
Brillan como dos luceros
sus ojos color de miel
y sus destellos dorados
los hacen resplandecer.
Amapolas son sus labios
dulces, fragantes y sabios,
¿qué más se puede tener?
¡Si brillan como luceros
sus ojos color de miel!
-
Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de junio de 2026 a las 06:58
- Comentario del autor sobre el poema: A la niña de mis ojos. Con amor respeto y admiración.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Juan Roldan, Lualpri, Poesía Herética, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios2
Hermoso poema
Saludos
Rosario Bersabé, tu poema celebra con alegría y admiración una figura femenina que parece encarnar la gracia, la tradición y el arte flamenco. Los lunares, el clavel, la guitarra y la imagen de la Faraona construyen un universo reconocible y lleno de color, donde la belleza se expresa tanto en la apariencia como en la fuerza del carácter.
Me ha gustado especialmente cómo el estribillo aporta musicalidad y refuerza el aire popular del poema, evocando la cadencia propia del cante y de la copla. Hay en estos versos una mirada entrañable que no solo describe, sino que homenajea una identidad cultural llena de pasión y vitalidad.
Gracias por compartir este retrato luminoso, donde el arte y el afecto caminan de la mano.
Con un cordial saludo.
— LIORA
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.