Tu deseo lo llevo en el epílogo de mi sangre.
A ti, dulce señora,
con el corazón vestido de relámpagos cautivos
y las ganas escondidas
como vino antiguo detrás de una puerta sellada.
A ti,
que conoces el idioma clandestino
de las almohadas que conservan
la temperatura de ciertos recuerdos,
el rumor de las fotografías
cuando nadie las mira
y sólo la memoria
enciende sus vitrales de humo.
A ti, dulce señora,
que has guardado tormentas
en los armarios del alma
y has aprendido a sonreír
mientras la nostalgia cose sus heridas
con agujas de penumbra.
A ti,
que aparentas ser isla
cuando en realidad eres marea,
que aparentas ser porcelana
cuando en realidad eres incendio.
Quizá te falte
lo que nadie se atreve a darte:
una mirada que no te mire,
sino que te descifre.
Una mirada capaz de leer
los márgenes secretos de tu sangre,
los párrafos que el tiempo
dejó sin publicar sobre tu cuerpo
No una promesa.
No una mentira vestida de perfume.
Quizá apenas un verso.
Pero un verso que respire.
Un verso que huela a tormenta
y pueda escucharse con la piel.
Porque existen noches, señora,
noches donde el deseo
afila sus cuchillos de música,
y la memoria recuerda de repente
que el cuerpo también tiene nostalgia.
Entonces,
todo el cuerpo escucha.
Escuchan las manos.
Escuchan los labios.
Y escucha la muchacha
que todavía vive en ti,
peinándose frente al espejo
de sus primeros sueños.
Atrévete entonces.
Atrévete a probar
el sabor azul de mis silencios.
Atrévete a leer con la piel
los besos que escribo a contraluz
sobre tu monte de Venus,
allí donde la sangre conserva
una lámpara encendida,
allí donde el deseo
guarda intacta su última frontera.
Atrévete a escuchar
el perfume oscuro de ciertas palabras,
porque hay incendios
que no conocen la vejez.
A ti, dulce señora,
te ofrezco una lámpara de sílabas,
una pequeña conspiración de música
contra el olvido,
contra la ceniza,
contra la costumbre.
Y si alguna vez
la soledad golpea tu ventana
con sus nudillos de ceniza,
abre este poema.
Déjalo sentarse contigo.
Déjalo encender una lámpara
en mitad del frío.
Porque hay mujeres
que envejecen.
Y hay mujeres
que se vuelven música.
Y tú, dulce señora,
cuando un verso verdadero
encuentra la puerta secreta de tu sangre,
no envejeces.
Te vuelves canción.
Te vuelves tempestad.
Te vuelves fuego.
Y ardes
más allá del tiempo.
Ahhh, dulce señora que me lees.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 22:58
- Comentario del autor sobre el poema: Dedicado con cariño a todas esas "señoras" de Poemas del Alma.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 40
- Usuarios favoritos de este poema: Osler Detourniel, Tommy Duque, Lualpri, Aqua Marina, Carlos Baldelomar, Javier Julián Enríquez, Hernán J. Moreyra, Classman, Salva45, JAGC, 🕯🙏🏻 María García Manero 🙏🏻🕯, Daniel Omar Cignacco, Begoña Varona (antes Nelaery), alicia perez hernandez, Noa Subin, Sheilo Sanz, Llaneza, CARMEN DIEZ TORÍO, Maby De los Peña, Rafael Escobar, Emilia🦋, David Arthur, El desalmado, JoseLevio, Ferran Sorel, Mª Pilar Luna Calvo, JoseAn100

Offline)
Comentarios12
Ay, hermano, tan pronto como leí el título en tu hermoso poema, sospeché que iba a ser una forma más fina y elegante de ensalzar el talento y belleza de las hembras del Portal, algo que me inspiró a escribir mi serie Poetisa Del Portal, de la cual más tarde publicaré el # 21. Los míos de una manera más rústica y ordinaria, alaban la poesía de las Poetisas.
Me encantó tu contribución.
✌️🎸✌️🎸
Ja, ja, ja... 😂👌Si, yo te he leído, no sé cuantos pero los he leído. Hoy quise dedicarle algo a las maduras que aún sueñan y a veces creen que el amor, el deseo o la admiración quedaron atrás. Nada más lejos de la realidad. Este poema busca recordar que la belleza no tiene fecha de vencimiento y que hay fuegos que el tiempo no apaga, sino que vuelve más profundos. Me inspiré en una novia de juventud que me topé en la calle.. nos tomamos un café y bueno... Al final me dijo sinvergüenza por mirarle el escote. 😂que no había cambiado nada, pero yo sé que sí he cambiado....
Gracias por el comentario hermano.
Justo...
Muy bellas letras para las niñas poetas.
Un abrazo y gracias por compartirlas!
Gracias amigo Luis. que tengas un buen día.
Abrazos.
Bellísimo poema!!
Mis aplausos sinceros!
Muchísimas gracias Aqua Marina por detenerte en mi espacio, leer y comentar.
Saludos
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema, en el que se evoca una reflexión sobre la esencia de la mujer creadora, especialmente la poeta, mediante un rico entramado metafórico. Así, se desvela una figura femenina que, lejos de la aparente fragilidad, encarna una fuerza trasformadora y vital. En ese marco, el poema culmina con la afirmación de que la verdadera poeta, al ser alcanzada por un «verso verdadero», no envejece, sino que se transforma en música, tempestad y fuego, trascendiendo de este modo la temporalidad a través de su intensa presencia y belleza.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Gracias a ti Javier Julián por detenerte a leer y comentar. Has analizado muy bien la esencia del poema.
Saludos
Un gran reconocimiento de mi parte y, sé que hablo en nombre de todas, por estas preciosas letras.
Es un honor poder leerlas y sentirme, si se me permite, una de esas señoras.
Mil gracias por este poema que dice tanto, que dime mucho, que dice todo.
Un fuerte y cálido abrazo con gran admiración y respeto.
Muchísimas gracias Maria García por tus elogiosos comentarios. El poema es para todas amiga, sin distinción. Un gran abrazo.
💙🤍
Bellas palabras dedicadas a esa señora por la que, a pesar de haber pasado el tiempo, no pasan los años pues sigue soñando y amando como cuando era una niña.
Lo expresas de una forma muy elegante y delicada.
Muchas gracias por compartirlo, Justo.
Saludos.
Muchas gracias Nelaery por tu cálido comentario. Tienes mucha razón, se sigue soñando.
Saludos
Saludos.
Te saludo como se saluda a lo eterno: con respeto, con amor, con la certeza de que quedará
¿Acaso no compartimos el mismo destino? Decir la verdad, aunque duela, aunque cueste, aunque nadie escuche
Saludo a tu esencia: esa que no cambia, esa que está en cada línea, esa que es tú mismo
Como no, muchas gracias amigo Noa.
Saludos
La poesía siempre hará palpitar la vida en cualquier estación.
Encantada de leerle mi apreciado poeta. Reciba un cálido saludo de compañerismo poético 🌹🙋♀️🧡💙
Muchas gracias amiga por tu visita y comentario.
Saludos
Siempre mi estimado poeta, saludos cordiales 🌹🙋♀️
Querido amigo, aunque aún no me encuentro restablecida del todo, no he podido dejar de entrar en la página para disfrutar de la lectura de vuestros poemas. Al leer el tuyo, ha sido como saborear un buen vino. Tus versos abrazan, conmueven y dejan esa cálida sensación de haber conversado con el alma de una mujer. Gracias por compartir tanta belleza y sensibilidad; este poema guarda un poco de la historia, la nostalgia y el fuego de todas. Un abrazo.
Hola Carmen, no te preocupes amiga. A veces demoro uno o dos días por fuera. Entro esporádicamente. Leo y comento relativamente poco. Para mi es un grato placer recibir un comentario tuyo y me siento sumamente agradecido por el mismo. No te tomes todo mi poema como vino o me dejas sin letras 😂. Tú eres una de esas grandes señoras que nos engalanan en este espacio.
Recibe un gran abrazo
Walaaaa!! Me requetechifló. ✍🏼✨✨✨
jejej. Muchísimas gracias ami por tu grato comentario.
Saludos
La sublimidad de tu poema tiene esa esencia que posee el olímpico secreto de dar aliento a las hijas
de Apolo y Erato, que habitan este portal. Mis felicitaciones viajan hacia ti con mi fraternal abrazo y leal aprecio a tu honrosa amistad.
Asi es amigo Anibal. Muchas gracias por el comentario.
Saludos.
Un gran poema, estimado poeta
Saludos
Feliz día
Muchísimas gracias por tu comentario,
Saludos.
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