Ten paciencia…
(dices sin hablar)
pero yo ya no recuerdo desde cuándo
cada vez que me nombras
siento que te pertenezco…
sin embargo el día de mi vida
ya avanza hacia la tarde
y tú sigues sin venir.
Las sombras
—que se estiran en el suelo—
siguen buscando una respuesta
como mudos testigos
de mi impaciencia.
Parece que no hay mucho más,
como si ya hubiera sumado
cada una de las matrículas
de los coches de la ciudad
y con cada número capicúa
pidiera en vano el mismo deseo…
Es un eco que se graba en mi piel,
como un tatuaje con tu nombre,
invisible y eterno.
Quisiera sentir cómo
la tarde trae todo el fresco
de la noche…
Impregnado de tu recuerdo
mientras me cuenta cómo es
dormir a tu lado, amor.
Imagino el roce de tus manos,
el contorno exacto de tu espalda
y la respiración acompasada
que disuelve cualquier invierno.
Pero creo que solo la noche
conoce ese secreto
que tú hace tiempo
has olvidado
y que yo nunca
dejaré de soñar.
-
Autor:
Slocker (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 18:05
- Categoría: Amor
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: CORAJUDO, Mª Pilar Luna Calvo, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.