Un oscuro profesor,
de los que en el mundo hay mil,
embutido en una bata
que fue cuando la estrenó blanca
y al poco de usarla, parda,
en el aula de un colegio
de educación concertada
una lección explicaba
a un auditorio infantil.
Los niños en los cuadernos
apuntaban las palabras
que el profesor les dictaba
con un timbre tan sonoro,
tan intimidante y seco
que sonaba como un trueno
en la clase fría y blanca.
En el encerado versos
de Don Antonio Machado:
¨ Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian tras los cristales ….”
En una esquina del aula,
contemplando a los alumnos
sentados en sus pupitres
aprender con el maestro,
un triste universitario,
en prácticas de magisterio,
ayuda a un niño en su puesto.
Suena el timbre del recreo
quebrando la monotonía
del silencio de la clase,
y un coro muy bullicioso
expresa su gran alegría.
El educador se sienta,
los niños salen corriendo
a disfrutar de la fiesta
y el triste universitario
en prácticas de magisterio,
relee los cuadernitos
que los niños no han cerrado.
JOSE ANTONIO GARCIA CALVO
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Autor:
jagc (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 06:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Noa Subin, Poesía Herética, EmilianoDR

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Comentarios1
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