Al tercer martes Mozart resucitó,
al cuarto Beethoven, Brahms al quinto.
Solo recibían comida y atención
si aplaudían las canciones de Maluma,
fueron clonados para rendirle homenaje
por sus veinte años de vida artística.
Después de cumplir su misión:
Mozart se enclaustró,
Beethoven se quedó sordo
y Brahms compuso himnos
de arrepentimiento y resignación.
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Autor:
Xwyz (
Offline) - Publicado: 7 de junio de 2026 a las 17:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
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