EL GUERRERO VENCIDO 

Oney ✒️



 

 

Acostado en la penumbra, un naufrago en mi lecho,

Rosinante, mi fiel sombra, yace exánime.

Un gigante de sombras me oprime el pecho,

Mientras la vida me arrastra, indiferente y ciego.

 

Espada rota, escudo henchido de cicatrices,

Un duelo eterno contra la adversidad.

La vida, esgrimista diestra, me hiere y me ridiculiza,

Mientras yo, un Quijote sin armadura, yago en la inactividad.

 

Aplastado por el peso de un mundo hostil,

Yacente en mi cama, un prisionero del hastío.

Mis sueños, gigantescos, me aprisionan en su grillete,

Y la esperanza, un barco naufrago, se aleja con el río.

 

© 2026 Oney ✒️ 

 

 

 

 

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Comentarios2

  • Begoña Varona (antes Nelaery)

    La vida se nos hace muy dura en algunas ocasiones.
    De nada sirven los sueños.
    Por un momento, soñar nos alivia, nos saca del letargo.
    Pero después viene la realidad atizando duro.
    Muchas gracias por compartirnos tu reflexivo poema, Oney.
    Saludos.

  • Caballodefuego

    Casi siento mias tus palabras

    • Oney ✒️

      Te agradezco mucho tú empatía Poeta.
      Gracias por el comentario.mis saludos para usted.



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