Grietas Doradas
Si me rompí, lo dije antes.
Antes morí; esta vez me pudrí
entre pensamientos, voces, miedos y ansiedad.
Me hundí en mi propia psique,
caminé por sombras que creía eternas,
y allí distinguí lo mío de lo ajeno.
Lo que no me pertenecía, lo dejé partir.
Hubo una vez una voz que intentó definirme,
un reflejo distorsionado que quise creer.
Pero ninguna herida ajena podía decirme quién era.
Después del ruido llegó el silencio,
y después del silencio, un vacío profundo.
Un lugar que asusta, pero que también revela.
Si eres valiente, allí conoces tu esencia:
sin etiquetas,
sin complejos implantados,
sin máscaras prestadas.
No perfecta, sino humana.
Y comprendí que la cordura no está en esconder las grietas,
sino en abrazarlas,
en honrar cada marca, cada caída, cada aprendizaje.
Porque eso es la belleza:
la cerámica rota que vuelve a unirse con oro,
la persona que sobrevivió a sus propias sombras,
las cicatrices que ya no se esconden.
Mis grietas no desaparecieron.
Se volvieron doradas. 💜
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Autor:
Katana (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de junio de 2026 a las 20:47
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Antonio Pais, Poesía Herética

Offline)
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