La madrugada

Anonimo del verso

Tocan la puerta; es madrugada y el sol todavía no abraza el cielo que lo aclama.

 

Balbucea palabras; tambaleando, entra a la casa. Agua sobre las sábanas se va hacia la nada.

 

Rincón estrecho que coge su pecho; alcohol que solo comprende el dolor del sueño, de un corazón desventurado que busca una razón en el duelo.

 

Polvo sobre el cabello, grietas sobre el cuerpo, heridas que se arrastran por palabras sobre el suelo.

 

En el silencio vierte sus miedos: paradoja del hombre que busca consuelo en el interior y el exterior de sus sentimientos.

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