թօҽตα 37

NҽցαԵíѵҽ ตαղ 🍃



 

թօҽตα 37

 

La amo, y ella no lo sabe todavía,
como no sabe escapar el mar de la luna,
que vuelve aunque lo alejen, aunque lo rompan.
Como no sabe la rosa
que perfuma la mano que un día la cortó.
 
 
La amo como se aman las cosas
que duelen de tan hermosas,
de tan inevitables.
 
 
La amo, y ella está allá y yo aquí,
y nosotros somos como la noche
que separa el agua del fuego,
como se ama lo que duele
y aun doliendo, vuelve.
 
 
Pero la quiero entera y en su raíz más honda,
con lo que el viento no se lleva, la quiero.
La quiero con mi poco de esperanza.
 
 
La amo, y yo todavía lo sé.
Hay días en que soy, como tú,
tan vulnerable,
tan solo de caminar hacia ella,
como el que va descalzo
sobre su propia ausencia,
sin saber si pisa, si se cae.
 
 
Si a veces no la amo, me pregunto
qué soy sin su mirada a veces,
un hombre nada más,
o nada más un hombre, un martes triste,
que siente que a veces sí la amo.
 
 
Y sin embargo vuelvo. Siempre vuelvo,
como vuelve uno a los versos que te rompen algo adentro.
La quiero en silencio,
como quieren los pobres,
con todo lo que no tienen
y aun así les falta.
 
 
 
 


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