REFLEXIONES EN LA MADRUGADA 4: ALGO DE EGOÍSMO NO VIENE MAL

EDUARDO FAUCHEUX



ALGO DE EGOÍSMO NO VIENE MAL

 

Ser feliz hoy requiere tener cierto egoísmo,

para salir invicto del borde de mi abismo;

elegir al amigo, los buenos sentimientos,

mandando a los idiotas a dispersarse al viento.

*

No soportar al tonto que viene con su turno

a mostrar su cara con el gesto taciturno,

ni al pariente insufrible que con su charla, cansa,

robando la alegría que habita en nuestra panza.

*

A veces en mi propia debilidad, sucumbo

y por ser un buen tipo termino errando el rumbo,

pero voy aprendiendo con el correr los años

a evitar los dolores de ajenos desengaños.

*

Acarreamos siempre la carga en el camino,

un abultado peso que suele ser dañino,

que nos dobla la espalda durante todo el viaje,

a pesar de ser excesivo todo el pesaje.

*

Igual a la bolsa que lleva siempre una dama,

que guarda objetos y que en la mesa desparrama:

desde llaves, remedios, tijeras y cosméticos,

y un exclusivo arsenal con sus fines estéticos.

*

Así, un poco de egoísmo no resulta extraño

si evita que te causen un doloroso daño;

cuando la cuota justa de paz corre peligro,

es mucho mejor ser el dueño del propio libro.

*

Vale la pena andar con la vista bien clavada

en nuestra propia tierra que sigue desolada,

para ver los interiores, ver cómo marchamos,

con abrazos acostumbrados que, siempre, damos.

*

 

Fusionado.

09-06-2026

Musicalización: https://suno.com/s/oFXPkuTk8Kp1xdNM

 
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  • Autor: Eduardo Faucheux (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 10 de junio de 2026 a las 00:00
  • Comentario del autor sobre el poema: Aprendí que ser feliz, implica portar un cierto grado de egoísmo, en cuanto a sensaciones se refiere, en cuanto al uso del tiempo, en cuanto a la elección de amigos, en cuantos a las reglas de los buenos modales y las buenas costumbres, en cuanto al "qué dirán", en cuanto a tener que soportar a los indeseables, a los parientes insufribles o a los estúpidos de turno y en cuanto a tener que realizar acciones que no siento o que no me da la gana hacerlas. A veces sucumbo en mi "flojedad" de carácter y cuando me doy cuenta, me dijo a mi mismo lo tonto que fui... De a poco se aprende. No es tarea fácil cuando uno viene acarreando un equipaje con un peso al que uno se acostumbra pero que, poco a poco, le doblega las espaldas. Muchas veces, esos "adentros dormidos" son parte del equipaje que uno soporta pero que es inútil llevarlo porque nunca lo usarás y del que uno debe desprenderse para que el viaje sea mas placentero (como en la cartera de una mujer, que se lleva la bijouterí necesaria para todo el mes, remedio para "por si...", billetera para los billetes, monedero para las monedas, el celular, el cargador, todas las llaves, media toneladas en cosméticos, instrumental quirúrgico para depilación, modelación y belleza en general, ¡y hasta un secador de pelo!). Así que, algo de egoísmo no viene mal, cuando la cuota de Felicidad está en peligro. Vale la pena dedicarse un poco de tiempo a la contemplación de nuestros propios interiores, para ver "cómo vamos". No es -para nada- tiempo perdido. Abrazos madrugadores. 20 FEB 2019 00:12
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 12
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez
Comentarios +

Comentarios1

  • Peregrina

    Cuando aprendemos a deshacernos de tantas cosas del pasado que nos estorban y descubrimos algo de felicidad nos damos cuenta que ya no estamos tan disponibles para que otros vengan a llenarnos de sus dolencias. No es egoísmo, es cordura, es autoestima, amor propio que debemos defender a como de lugar; porque sólo así podremos crecer interiormente y avanzar en nuestra propia evolución.
    Un gusto pasar a leer.
    Saludos cordiales de
    Peregrina

    • EDUARDO FAUCHEUX

      Hola, Peregrina.

      Es solamente una cuestión de semántica, nada más.
      El egoísmo suena a mala palabra. La autoestima es la parte buena y comprensiva de saber amarse. La reflexión apunta a no considerar al egoísmo como un enemigo a destruir, sino para aprender a tenerse en cuenta cuando los demás nos "cosifican" para usarnos como herramientas para solucionar sus propios "intríngulis".

      Para "evolucionar-nos" debemos observar nuestros propios interiores e intereses, y, más aún cuando empezamos a sentirnos absorbidos por la demanda ajena, que es el momento en que empezamos a descuidarnos. La reflexión apunta a ese instante, cuando debemos despertar para pensar en nosotros mismos.

      Gracias por tu opinión. Muy amable de tu parte.

      Saludos, desde La Plata, Argentina.



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