LA CREATIVIDAD
Se parte de un punto con hambre de dar
a luz lo que el alma no puede callar;
convive la angustia que quiere salir,
buscando fantasmas que no sabe oír.
*
No sabe del rumbo ni a quién recurrir,
con ansias secretas para compartir,
hasta que en un punto se encuentra la entrada
que enciende la luz de la noción guardada.
*
Y tiembla la frente... pero sigue igual,
mas, si la idea llama, ¡la deja entrar!
Y cae la duda y se rompe el cristal
pero la voz adentro ¡vuelve a empujar!
*
Entonces la idea se vuelve avalancha...
¡un río furioso que crece a sus anchas!;
volcar lo sentido ¡se vuelve adictivo!,
perder la pausa si el brote sigue vivo.
*
Si el rumbo se pierde, será pesadilla;
el seso trabaja de noche en la silla;
no importan las horas ni pide un salario,
mientras la palabra descargue su diario.
*
De forma incruenta nace la poesía,
con las propuesta para todos los días;
un fiel homenaje que vibra al instante,
con una pintura o con canto vibrante.
*
La propia propuesta ya tiene sentido,
para cada pecho que fuera elegido;
así voy andando con mi libertad,
en homenaje ¡a la creatividad!
*
Fusionado.
10-06-2026
Musicalización: https://suno.com/s/ccidsrI6EoSis9Y9
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Autor:
Eduardo Faucheux (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de junio de 2026 a las 00:00
- Comentario del autor sobre el poema: REFLEXIONES A LA MEDIANOCHE: LA CREATIVIDAD Se parte de un punto inicial, con el apetito irrefrenable de dar a conocer lo que pasa por las entrañas del alma, pero sin darse cuenta en cómo lograrlo. Se convive con esa angustiosa necesidad, en momentos desconcertantes, inquietos, con reflejos "fantasmas", sin saber a dónde ir, a quién recurrir, con ansias de compartir. Luego, en algún instante mágico, uno encuentra la puerta de salida (o de entrada, según la perspectiva) por donde hacer pasar la información -en mente y espíritu- escondida. A partir de ahí, uno empieza a entender que la creatividad se vuelve una avalancha, ¡imposible de detener! La necesidad de compartir se torna adictiva; se pierde el sueño y si se disuelve la idea, se transforma en pesadilla. El cerebro trabaja horas extras, no le importa que no cobre, mientras pueda enviar la información, sin que nada sobre. De esa manera, casi tormentosa, la imaginación se vuelve poesía; cada idea -en sí misma- es una creación en cada día. Cada momento, en todo instante, es un homenaje a la creatividad, con cada pintura, con cada nota vibrante. Cada personal creación tiene un nuevo sentido, para cada corazón, para todo sentimiento elegido. 4 FEB 2019 00:28
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, racsonando

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