Te encontré al borde del acantilado
con la cálida y fiel brisa de verano,
desde ese breve momento a tu lado,
supe que contigo el rumbo secundario.
Me senté al lado tuyo, uní a ti mi porvenir,
aun sabiendo que el invierno estaba por venir,
no tenía miedo al viento en mis frías escamas
pero siempre lo tuve al reloj y su cruel danza.
Te filtré poco a poco en mi esencia
como quien respira un soplo de salitre,
como quien, con mucha paciencia,
ve en las heladas rocío que nutre.
Y aquí seguimos, al borde del abismo,
solos pero unidos, lejanos cercanos,
tú, verde espino protector del carmesí,
y yo, con tus saetas en mi pecho, pero junto a ti.
-
Autor:
Josavatar (
Offline) - Publicado: 5 de junio de 2026 a las 01:32
- Categoría: Amor
- Lecturas: 5

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.