Abismo

Crizs Matt

 

Cuando has regresado al infierno,

las llamas ya no queman igual; 

las llamas ya no queman: acarician.

te reconocen los gritos,

Los gritos te llaman por tu nombre

te saludan los ecos de los lamentos.

Es difícil volver a escapar 

Escapar es un espejismo;

cuando tu sombra baila con ellos,

baila tu alma encadenada con demonios

que han aprendido tus secretos

y se alimentan de tus miedos.

cuando los demonios,

de tanto mirarlos,

ya saben tu nombre y tus sueños.

Te has hecho confidente del fuego,

te has sentado a conversar

a los monstruos que susurran

desde el rincón más oscuro de tu mente.

y les has contado tu verdad.

has contado tus cicatrices

 

 

Por eso, el infierno ya no asusta,

ni la oscuridad te puede atrapar;

la oscuridad te cubre con ternura podrida,

pero salir se vuelve un reto

cuando la costumbre es hogar.

y la salida desaparece,

porque cuando el abismo es refugio,

el dolor se convierte en casa.



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