Mi Ángel, Mi hermoso Ángel.
Mi ángel, mi hermoso ángel que Dios me mandó
para estar a mi lado; yo te amo demasiado
y admiro tu pensar y la entrega total a Cristo, nuestro Señor.
A veces me indigno al no entender el propósito de Dios contigo,
pues tú sientes el llamado a ser la amada de Él,
del dueño del universo, del Dios vivo, del esposo fiel.
Estoy tan mal al no ver nuestro avance en nuestro amor cotidiano.
Mi ángel hermoso, mi compañera de vida, así te admiro,
oh, mi bella María; qué gran honor sería si Dios me considera tu amor,
y qué feliz te haría al darte todo, mi bella María,
el ángel de mi vida. Oh, belleza celestial, oh dama entregada a Cristo,
el amor que le tienes a Él me hace admirarte cada día,
y el querer ser tuyo en un futuro me concede mucha alegría
al saber que Dios permitiría cumplir el deseo de estar con el amor de mi vida.
Amas a Dios y le sirves en la iglesia; estás en lo correcto
al estar en alegría y con Él vives feliz al servirle cada día,
mi hermosa María, el ángel de mi vida. Admiras a Santa Teresa
y a su entrega al amor de Dios; la fe y la realidad, la vida monástica y lo místico,
todo se une en una sola realidad. Inspiras santidad al amar a Dios
en inmensa verdad y al recibirlo eucarísticamente con amor y felicidad.
Yo te admiro de verdad y deseo tener una fe inquebrantable
al amar al creador de mi vida, a la única razón de mi ser, el Dios vivo, Cristo Jesús,
el que para ti, mi bella María, es el amor de tu vida.
El misterio y la razón, lo simple pero armónico,
es para ti la hermosura del alma; aquel que en su vida trata
de llevar a Dios en su corazón. Oh, mi bella María, tú que formas al Dios vivo
y lo contemplas en la eucaristía, ese regalo magnífico que Dios nos ha dado
y que tú amas demasiado, me haces amarte más.
Las conversaciones entre nosotros y la belleza peculiar en el saber,
hablar y temas de conversación; entablar contigo, yo te admiro por saber entretenerme
y porque cada vez más me acercas a Dios y le sirves en su misión.
Sé que me amas y yo nunca te he olvidado, pues en mí estás presente constantemente,
pero yo no quiero hacerte daño y quiero cuidar tu corazón;
es por eso que me alejo, mi bello ángel. Pero al final esas ideas desaparecen de mi mente
al querer siempre tenerte presente y, si Dios lo permite, ser tu esposo,
oh mi bella María, el amor de mi vida.
La vida nos unió en un mismo lugar y así te puedo contemplar,
mi maravillosa María, el ángel de mi vida.
Sentimiento
El amor se refleja en diversas maneras
simplemente
es el acompañar a un ser cuando
necesita de
nuestra ayuda, en sencillas acciones
se contemplan
la tarea de amar el amor es entrega y
significa lo más valioso para el ser humano el
saber estar,
entregar, y ayudar, el siguiente poema
refleja un
amor que ocurre en ámbitos religiosos
donde el
cuestionamiento de estar o no por
miedo al que
dirán, o al que pensarán eso se basa
en la
religiosidad y el extremista que
destruye los
verdaderos fundamentos de Dios la
lírica MI ÁNGEL,
MI HERMOSO ÁNGEL se expresa en un amor
sincero,
pero por miedo a las reacciones de los
demás se va
destruyendo y la llama se va apagando
poco a poco
esta lírica se muestra con nombre
propio y es
explícita para entender por qué el
autor se expresa
enamorado hacia una mujer que también
lo está,
pero que por miedo se aleja y deja
esta amistad que
se planeaba en un futuro en una
relación.
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Autor:
JUAN MIGUEL MORENO VILLAMIZAR (
Offline) - Publicado: 4 de junio de 2026 a las 01:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- En colecciones: LAS EMOCIONES ILUSTRADAS DE UN SER ORDINARIO QUE DESEA SER EXTRAORDINARIO..

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