Viví en el rincón de un libro,
triste y nostálgico,
solitario lo recorrí por días enteros
tratando de buscar una salida,
vi pasar el tiempo entre sus letras
que me llenaban de nostalgia y de alegría;
las horas, los días, lo meses
pasaron tan rápido,
que no supe cuánto fue lo que estuve allí.
Resignado,
volví a aquel solitario rincón
que un tiempo atrás me cobijo,
cerré los ojos
y escuche su voz...
Era él,
él era el que me hablaba,
diciéndome no rendirme aún
animándome a seguir adelante
a no ceder,
le escuche con atención
me puse de pie y segui....
Camino conmigo, siempre a mi lado
guiandome por sus páginas
me mostró mundos inimaginables
y ahí, entre sus páginas,
por primera vez conocí el mar,
al unicornio azul, al conejo que vive en la luna,
a los famosos templarios, a los temibles dragones
hermosas princesas en grandes castillos
y pude al fin, ver el primer beso de un príncipe enamorado…
para después, cambiar de capítulo
recorrimos otros mundos,
asombrado pregunte mil cosas
y volvimos, para recorrer un lugar muy distinto
y al pasar por el suburbio
encontré una miserable cárcel
seguimos, y vi un muy triste cementerio
un inmenso basurero de hojas blancas
cubiertas de sangre, sudor y lágrimas;
el me miro,
y desviando su mirada,
apretó el paso, siguió de largo,
vi sus ojos,
vi su mirada,
llena de tristeza y desconsuelo
y ahí, me di cuenta
que existen mil libros enclaustrados,
muertos , desechos, olvidados
presos dentro de una muralla de cristal,
condenados al eterno olvido
su delito,
expandir el saber, el conocimiento
la magia, el sendero hacia otros mundos,
difundir el amor,
la poesía más malévola
maligna y amorosa
trágica y melancólica....
No pude más, no lo soporté más
me aterrorizó tanta crueldad;
tomé una piedra y corri,
corri hacia esa gran torre
la torre Babel,
hurgue en babilonia
tomé todos los libros que pude
y les di la libertad...
Lloré de felicidad... !!!
Llore al ver,
como los libros empezaron a volar
libres por la inmensidad del cielo
a través del crepúsculo,
Llegando a través de manos amigas
que también habían ido en su ayuda
ellos no estaban solos,
yo no estaba solo;
agradecido mire al cielo
y levante las manos...
Ellos, llegaron felices
a las bibliotecas, a las escuelas
a ahí,
se acurrucaron en los pupitres
entre los brazos de los niños
soñando poder descubrir
en compañía de ellos
todos esos mundos que una vez a mi,
me mostraron el camino
que debía seguir....
-
Autor:
LEDDA:.. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de junio de 2026 a las 22:27
- Comentario del autor sobre el poema: sinceramente, no sé qué fue lo que realmente sentí al escribir esto, pero, fue algo que vi algo muy lamentable y muy triste cientos, miles de libros siendo destruidos, quemados considerados solo "un estorbo"....
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, LOURDES TARRATS

Offline)
Comentarios1
LEDDA,
Gracias por este escrito. Lo aprecio.
“Qué tristeza la de los libros destruidos, no por lo que contienen, sino por quienes los leen sin alma: allí donde debería nacer un mundo, solo queda polvo.”
DESDE MI ISLA DE ABRAZOS…
POETAS SOMOS...
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