La Tribulación de los Pobres que son Ricos

Una voz



Toma tu vida y no te desmorones
respira cada aliento
que te otorgan las mañanas
en la misericordia del Señor.
Pero si manos como navajas
ahorcan tu cuello
cíñete y carga tu cruz en pos de Jesús,
porque la hora ha llegado
de dar el mayor argumento de tu fe.

Hemos sido aplastados

nos pisotean con la injusticia
pero no agobian nuestra fe.
Hemos sido desecho a las naciones,

asimismo, testimonio de que nuestra pobreza
es riqueza a causa de perseverar.
La justicia en Cristo,
nos hace vencedores.


Somos burla de los poderosos,
el opresor nos quiere destruir,
mas nadie nos quita la corona de la vida
ni derriban nuestros himnos de alabanza.

Un canto fúnebre sin lamentos
celebran sobre nuestro sufrimiento.
Nos buscan en cada rincón,
persiguen hasta nuestra sombra.
No hemos sido abandonados;
Cristo Jesús está en nosotros
y entre nosotros como hermanos.

Llevamos la fidelidad de nuestro Mesías
en todo el mundo y la proclamamos.
Sus padecimientos 
llevamos en nuestro cuerpo 

y que en nuestro cuerpo,
la vida de Jesús sea manifiesta.

Nuestros hermanos mueren
por creer y confesarlo;
no callan ni cierran la boca,
la palabra que llevan,
es el camino, la verdad y la vida
la salvación de los hombres,
el arrepentimiento de la corrupción;
la verdad encarnada en sus palabras,
que cualquiera
que ponga por única obra
su fe
en el mensaje de luz,
traído en los pies alados de los mensajeros
muertos o golpeados, pero no vencidos.

Cristo es la primicia que resucitó,

y así como él resucitarán
sin que la segunda muerte los pueda herir.

Nosotros los que quedamos,
que los lloramos o lamentamos
mas sabiendo que estan
bajo el altar del Señor.

Los que no hemos sido asaetados
ni destrozados, o atribulados,
atestiguamos que la gracia aumenta
por el cuerpo que sufre en la cárcel,
donde satanás los ha echado
resistiendo hasta la muerte,

y donde su fidelidad
persiste en Amor
al resto de la iglesia y a la gloria de Dios.





 

  • Autor: Una voz (Online Online)
  • Publicado: 2 de junio de 2026 a las 11:25
  • Comentario del autor sobre el poema: 2 Corintios 4:8 Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; 9 perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; 10 llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. 11 Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo mortal.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 10
  • Usuarios favoritos de este poema: Osler Detourniel, Antonio Pais
  • En colecciones: soluciones. Predicando la luz..


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