SERPIENTES

Santiago Alboherna

"Sueño con serpientes, 

con serpientes de mar

(...) largas, transparentes

y en sus barrigas llevan 

lo que puedan arrebatarle al amor.

(...) Oh, la mato y aparece una mayor.

Oh oh, con mucho más infierno en digestión"

 

                         SILVIO RODRIGUEZ

 

 

 

SERPIENTES

 

Serpientes serpentean mis narices

penetran mis oídos, colan al vientre

Ellas penetran mi cuerpo durmiente

serpientes, de mi mente a mis raíces

 

Se enroscan infinitas, se retuercen

Duermen bajo el sol de las azoteas

Sigilosas van que nadie las vea

Serpentean un mundo indiferente

 

Muerden el tobillo descuidado

de un Narciso que aún no despierta

mortal, aprietan cuello con cuidado

 

Envenenan el alma de la siesta

y vierten su veneno sin cuidado

luego, lento, van para la ingesta.

 

               SANTIAGO ALBOHERNA

 

Copyright © 2026 Todos los Derechos Reservados

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios14

  • LOURDES TARRATS

    Santiago, hermano amigo.

    Emerge en tus versos una tensión dramática digna de los más grandes maestros del concepto y el culteranismo. Tú no nos ofreces un paisaje bucólico, sino una pesadilla anatómica y mística donde el reptil no es un invasor externo, sino un habitante nativo de tu propio ser: «serpientes, de mi mente a mis raíces». Posees un virtuosismo asfixiante en ese inicio donde los áspides violan los sentidos del cuerpo durmiente, penetrando por las ventanas de la respiración y el oído, enroscándose en un sinfín infinito que evoca el lazo indisoluble de nuestras propias culpas y pensamientos más oscuros.
    Es un cuadro de soberbio patetismo que has pintado: tu monstruo no ruge, sino que opera en el sigilo, habitando el sol de las azoteas mientras el mundo, ciego en su indiferencia, camina hacia su propia ruina.
    La cumbre moral y estética de tu obra la alcanzas en los tercetos, donde despliegas el gran tópico del desengaño y el castigo a la vanidad. El mordisco fatal que asestas al tobillo de ese «Narciso que aún no despierta» es una genialidad conceptista tuya: el hombre, absorto en la contemplación de su propia y efímera belleza, es sorprendido por la muerte y el pecado en el momento de mayor descuido. El cuello apretado con siniestra delicadeza y el envenenamiento de la «siesta» —ese símbolo del letargo espiritual y la pereza del alma que tú tan bien retratas— nos recuerdan la fragilidad de la existencia.
    Tu cierre es de una crudeza tan magnífica como espeluznante: la «lenta ingesta» final. Coronas tu poema con la victoria del reptil del tiempo y la conciencia, que, tras verter su veneno, reclama el cuerpo y el alma como su justo banquete.
    Mis más rendidas felicitaciones a tu genio; has logrado capturar con una métrica implacable el eterno combate entre el sueño del hombre y el acecho de sus propios monstruos. Un aplauso para ti, que resuena, solemne, entre las sombras de este tu soberbio jardín de versos.

    Gracias por el regalarnos esta lectura.


    DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:

    POETAS SOMOS...

    • Santiago Alboherna

      Lourdes Lourdes, mi querida, q puedo decirte... Siempre tratamos de dar lo mejor q podemos; a veces sale, otras no.
      Poetas Somos ...

      • LOURDES TARRATS

        Por tal razon,

        POETAS SOMOS...

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Envenenan el alma de la siesta

        y vierten su veneno sin cuidado

        luego, lento, van para la ingesta.

        Excelente cierre.
        Saludos poeta amigo Santiago AlboHerna

        LAS LETRAS SON PENSAMIENTO...

        • Santiago Alboherna

          QUERIDO DOCTOR, gracias mil x la visita y generoso comentario. Fuerte abrazo mi estimado

        • Elthan

          Transmites una sensación de infestación inevitable, donde lo humano y lo monstruoso ya están mezclados desde el inicio.

          El hombre teme guerras, dioses, catástrofes y bestias antiguas, pero casi nunca sospecha de aquello que duerme dentro de sí mismo.
          En demasiadas ocasiones lo que destruye al ser humano no llega como un enemigo visible, sino como algo incubado dentro de sí mismo y normalizado por la costumbre, el ego o el adormecimiento espiritual.
          El problema nunca es la mordida. Más bien acostumbrarse y normalizar convivir con ella.


          Las serpientes no son la maldad o un demonio ajeno al hombre, sino el instinto, el deseo, la corrupción y las verdades incómodas que habitan en su propia naturaleza.


          La palabra “colan” se lee rara.

          Saludos a ti.

          • Santiago Alboherna

            Elthan, muy estimado, si si, coincido con tu comentario en casi todo.
            Y si, esa era la idea, q la palabra esa diera mucho q pensar...
            Te mando cálido abrazo mi amigo, y muy agradecido x tu visita

          • Daniel Omar Cignacco

            Muy bello poema

            • Santiago Alboherna

              Daniel, estimado, gracias x el noble comentario. Cordial saludo

            • El desalmado

              Bello poema. A veces no podemos evitar que nuestras propias obsesiones nos persigan...
              Un saludo.

              • Santiago Alboherna

                tal cual, así es, no podemos evitarlo, mi estimado amigo DESALMADO.
                Gracias mil x la visita y comentario. Cordial saludo

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, estimado amigo Santiago, por este soneto conceptista y de grandes ideas formalmente objetivadas. Así, se describe a las serpientes, que, en su representación de fuerzas sutiles y a menudo ocultas, pueden manifestarse en la mente de una persona como pensamientos intrusivos y presiones subconscientes. Por lo que su impacto sensorial, perceptible a través de los sentidos del oído y la nariz, sugiere una inmersión en la percepción, una sutil alteración de la realidad que se filtra hasta el núcleo del ser. De esta manera, se diría que el poema sugiere una invasión sutil pero preocupante de la duda y la corrupción en la mente, representadas por serpientes que se infiltran en el ser. Estas entidades, pues, de naturaleza introspectiva, a menudo se arraigan profundamente en nuestra conciencia, manifestándose en una dualidad entre la introspección y expresión externa. En ese sentido, su movimiento sigiloso podría sugerir una amenaza latente, operando en un mundo ajeno a su presencia. En esta línea, la representación de la mordedura al «Narciso que aún no despierta» podría interpretarse como una crítica a la complacencia en sí misma, mientras que la constricción del cuello podría sugerir una sensación de asfixia de la vitalidad. Finalmente, el veneno vertido en el alma durante la «siesta» parece representar la degradación gradual de la inocencia y vitalidad, culminando en un ciclo de desgaste que ocurre de manera tranquila y sutil.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • Santiago Alboherna

                  Javier como estas, si si, coincido bastante con el análisis. La complejidad de los tiempos actuales exige al máximo a los analistas de la realidad, como quizás seamos nosotros, los poetas y escritores.
                  Te mando cálido abrazo mi amigo. Y gracias x tu visita tan noble y técnica a la vez

                • 🌼⚘María García Manero ⚘🌼

                  La peor amenaza la podemos llevar dentro de nosotros mismos.
                  Santiago, tiempo sin leerte y esta ha sido una gran lectura.
                  Encantada de disfrutar nuevamente de tus letras.
                  Recibe un cálido abrazo con cariño.

                  • Santiago Alboherna

                    HOLA MARIA, como estas, cierto, hace rato no nos cruzábamos. Así que gracias x tu visita, ya te extrañaba, y x el gentil comentario. Cálido abrazo para vos y tu País bendito, el cual creéme, que amo en manera especial

                    • 🌼⚘María García Manero ⚘🌼

                      Mil gracias por tus palabras, eres un amor de gente.
                      💙🤍💙🤍

                      • Santiago Alboherna

                      • Rafael Escobar

                        Encuentro en tus letras esa siempre inquietante incertidumbre que cargamos los seres humanos con las siempre misteriosas callejas de la vida donde viven al acecho las garras de la maldad y la traición, convertidas magistralmente en silentes serpientes por tu magno versar. Mi admiración viaja hacia ti con mi fraternal abrazo y mi siempre leal aprecio a tu noble amistad.

                        • Santiago Alboherna

                          Rafa, MAESTRO, q honor tu visita. GRACIAS TOTALES. Fuerte abrazo

                        • El Hombre de la Rosa

                          La genialidad de tu pluma ilumina tus bellas estrofas estimado poeta y amigo Santiago Alboherna
                          Saludos afectuosos desde España
                          El Hombre de la Rosa

                          • Santiago Alboherna

                            HOMBRE DE LA ROSA, esperaba tu visita, jeje, MIL GRACIAS X GENTIL COMENTARIO. Fuerte abrazo desde Buenos Aires, Argentina

                          • Mirta Elena Tessio

                            El poema comienza mostrando cómo este veneno (las serpientes) entra por los sentidos —nariz, oídos— hasta llegar al vientre. Es decir, se apodera tanto de la mente como del cuerpo, echando raíces profundas en la psiquis del protagonista.2. El acecho silencioso Las serpientes avanzan de forma sigilosa ("que nadie las vea"). Muestran un mundo indiferente a este dolor. Es una forma de decir que, a menudo, las peores batallas mentales o traiciones ocurren en silencio y pasan desapercibidas para los demás.3. La caída de Narciso La mención a "un Narciso que aún no despierta" es clave. Narciso representa a una persona ensimismada, tal vez demasiado orgullosa o confiada, que no es consciente del peligro que la rodea hasta que es demasiado tarde para evitar el daño.4. El desenlace El texto cierra con una imagen fuerte: el veneno que "envenena el alma de la siesta" y prepara la "ingesta". El poema sugiere que, cuando dejamos que los pensamientos negativos crezcan sin control, terminan devorándonos por completo.Eres felizmente un poeta etrusco, un buen poeta.-Saludos cordiales, y un abrazo de luz ilumine tu presente.-

                            • Santiago Alboherna

                              MIRTA, mi querida compatriota, q grata me es tu visita, GRACIAS TOTALES.
                              Sí si, trate de decir un poco todo eso q MUY BIEN ANALIZAS, y algo salio. Gracias Mirta, te mando fuerte abrazo

                            • ElidethAbreu

                              Que hermoso poema querido Santiago.
                              Las serpientes pululan por doquier y no sabemos si don venenosas.
                              No le tengo mucho aprecio a ese reptil.
                              Un fuerte abrazo.

                              • Santiago Alboherna

                                Eli como estas querida. No !! yo tampoco le tengo simpatía, quizás por eso la elegí para la metáfora.
                                Gracias x la visita y tan gentil comentario, como siempre.
                                Cordial abrazo MAESTRA

                              • Patricia Aznar Laffont

                                Excelente. entre Silvio y vos se forma una dupla intensa con versos que purgan el veneno de las almas.

                                • Santiago Alboherna

                                  PATRIIIII, uyyy q bueno lo q decís, son quizás pequeños sueños q se me cumplen, gracias mi querida amiga y compatriota.
                                  Y ya q estamosssss, brindemos x el Indio, ETERNAMNT lo soñññeeeee 🥂

                                  • Patricia Aznar Laffont

                                    Brindemos por el Indio!

                                  • Jesús Ángel.

                                    Sueño de serpientes que simbolizan fuerzas que devoran el amor y regresan cada vez más fuertes, en una lucha sin fin...
                                    y a seguir sumando.

                                    • Santiago Alboherna

                                      así es Jesús, algo de eso essss
                                      Gracias mil x la visita y gentil comentario mi amigo

                                    • Nelly Cevallos - Liora

                                      Santiago, me ha resultado muy interesante la manera en que este poema conversa con el imaginario de Silvio Rodríguez para conducirlo hacia un territorio propio. Aquí, las serpientes no solo reptan por el mundo exterior: invaden el cuerpo, la conciencia y los rincones más vulnerables de la condición humana.

                                      Me ha llamado especialmente la atención ese “Narciso que aún no despierta”, porque introduce una lectura sobre la ceguera frente a nuestros propios venenos y aquello que elegimos ignorar. El soneto mantiene una atmósfera inquietante, donde el peligro no irrumpe con estridencia, sino que avanza con la paciencia sigilosa de aquello que conoce bien nuestras grietas.

                                      Gracias por compartir estos versos cargados de simbolismo y resonancias.

                                      Un abrazo literario.

                                      — LIORA

                                      • Santiago Alboherna

                                        LIORA, muy estimada, agradezco y valoro tu lucidez literaria al servicio de este soneto. Comentario con el que coincido plenamente. SR tiene un bagaje poético muy rico, que me acompañó toda la vida. Te confieso que es una de mis grandes fuentes inspiracionales.
                                        Nuevamnt, muchas gracias por tu visita. Te mando fraterno abrazo.



                                      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.