**~Novela Corta: La Gata Loca~**

**~EMYZAG~**

Novela Corta: La Gata Loca

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 1 - 3 (5) de mayo - 1 de junio de 2026…

Publicada: 1 de junio de 2026…

Terminada: 1 de junio de 2026…

Editada: 1 de junio de 2026…

Mi #10 novelas cortas en el año 2026…

Mi #243 de novelas cortas hasta el año 2026…

7004 Palabras 10 Páginas  

 

~ * ~Sinopsis:

~ * ~La gata loca está siempre en el tejado y observa todo desde allí. Existe un asesinato y la gata loca es la única testigo y cómo logra descifrar y decir quién fue el que cometió el vil asesinato, pues, le saca la sangre al asesino. 

 

Pedro y Juana se aman como nadie, pero, el padre de la joven no quiere ni desea ser el suegro de Pedro. Pedro es pobre y el padre de Juana no acepta la relación entre su hija y Pedro. Pedro ama con dolor a Juana y Juana con pesar e ignominia a Pedro por la falta de respeto de su padre hacia él, si no lo quiere como yerno. Mientras que el amor aviva entre Pedro y Juana el padre busca a Juana celosamente entre las caballerizas del establo de los caballos donde se ama sigilosamente con Pedro. El padre de Juana se dedica en salvar a Juana, pero, Juana ya está perdida con el amor de Pedro. El padre de Juana, sólo, desea convertir a su hija en una señorita de bien y lo que quiere es alejar a Juana de Pedro, pero, Juana insiste en amar a Pedro. Los jóvenes se aman indecorosamente, vehementemente y muy apasionadamente en las caballerizas del establo sucumbiendo en un trance pasivo por ser el amor más duradero de toda la historia, pero, el padre no desea que ellos estén juntos. La vida de Pedro convence a Juana de marcharse lejos hacia la ciudad, pero, su insistente padre los persigue a pie y a sombra deliberando la vida, el amor y la pasión de los jóvenes en un sólo amor. La vida enternece a la vida de los jóvenes en saber discernir qué es el bien para cada uno, pero, la vida juega un juego y es el amor apasionado que los deja absortos. La vida de cada joven se percata que la vida es como es porque es de color rosa como la rosa del jardín que le llama la atención a Juana. Pedro desea amar a Juana públicamente, pero, el padre se opone indiscutiblemente llevando a Juana por el camino de la soltería, de la soledad y desolación. La vida marca una sola trascendencia y es que la penitencia encrudece de un espanto consecutivo como lo que hoy se da un amor para la historia. Juana ama a Pedro y Pedro ama a Juana, pero, en el altercado frívolo de un comienzo fatal se da la crudeza del odio por parte del padre de Juana. Pedro insiste a Juana en marcharse del pueblo a la ciudad, pero, en esa vez otro joven mozuelo escucha toda la conversación y llega a los oídos del padre de Juana. Juana decide embarcar con Pedro hacia la ciudad en busca de un mejor porvenir, futuro y mejor vida, pero, el padre de Juana lo impide todo cuando en el altercado frívolo se acomete un vil crimen y es interrumpir al amor que es amor. En el tejado del hogar de Juana junto a las caballerizas existe una gata callejera, loca y le llaman la gata loca. La gata loca siempre trepa por el tejado, se sienta y toma una siesta. La gata loca observa a todos pasar por allí, maúlla a todos por igual y le llaman la gata loca. La gata observa muy bien detenidamente con sus ojos de color azul, pero, ésta vez quedó completamente callada, en silencio, inmutada y muy alerta cuando pasa de cerca el padre de Juana junto a Pedro hacia las caballerizas. La gata muy atenta es una gata loca y que le llaman así por ser callejera, abandonada y solitaria. La gata loca lleva en sí unos ojos grandes de color azul para poder ver y observar mejor y a todos por igual. La vida de la gata loca es trepar en el tejado y observar desde allí todo. La vida de la gata loca es saber indirectamente y directamente todo acerca de todos por el vecindario y, más dentro de las caballerizas donde yace al jornalero trabajador y que ella observa cada movimiento, cada rudeza y cada fornido cuerpo queriendo ser ella ése hombre y hacer las cosas por ella misma. La gata loca lleva consigo a sus únicos ojos azules mirando y observando siempre desde el tejado al establo de las caballerizas. La gata loca como la llaman todos por allí es una gata de color gris y sus ojos son de color azul, azul como el mar y azul como el cielo, pero, la gata loca tiene una intuición y es que algo pronto sucederá u ocurrirá en el establo de las caballerizas por parte del padre de Juana con Pedro cuando ambos se introducen y se inmiscuyen en el establo de las caballerizas a hablar un rato, pero, en vez de hablar era una discusión muy acalorada. La vida comienza a bifurcarse en una pelea clandestina y muy fugaz en el tiempo, pero, la gata loca observa desde el tejado todo lo acontecido. 

La gata loca de color gris y con ojos de color azul se enternece, tiene miedo y temor y un horror muy profundo desde sus propias entrañas porque la discusión va muy acalorada, muy vivaz y tormentosa cuando el padre de Juana le exige a Pedro que se marche de la vida de su hija Juana, pero, Pedro insiste en amar a Juana y Juana persiste en amar a Pedro, pero, el padre de Juana se opone rotundamente a que ambos se amen, profesen amor e intercalen pasiones. La vida de la gata loca se va adhiriendo más y más a la discusión del padre de Juana con Pedro cuando acecha con devorar cada palabra, cada letra punzante y pulsante impulsando a que se cometa el peor de los vil momentos: un asesinato. La gata loca premedita sin hacer el pormenor de los ruidos y en silencio total que la gata loca mira y observa detenidamente a todo su alrededor cuando sucumbe en un delirio delirante de ser la única testigo fiel, contundente, leal y con una expresión muy verdadera. La gata loca, ésta vez sin maullar y sin hacer el menor de los ruidos, queda callada, en silencio e inmutada hasta saber toda la verdad del cruel y vil asesinato de Pedro entre el establo de las caballerizas. La gata loca de pelaje gris y de ojos de color azul no pierde ni un momento, ni un suspiro ni un pormenor en grabar todo en su mente con esos ojos de color azul y de pelaje de color gris para poder ser la testigo fiel de ese acontecimiento que será muy comentado entre los trabajadores de las caballerizas, el pueblo y los televidentes. El comentado crimen será muy escuchado entre el pueblo y la ciudad hasta hacer pagar al culpable del crimen y, así la gata loca lo ha jurado como única testigo del mal suceso. El vil crimen se cometió un día de lluvia y tempestad cuando el padre de Juana toma por el brazo al joven Pedro hasta hacer llegar dentro de las caballerizas y discutir acaloradamente con el joven por el amor de Juana. El amor de Juana era único e innumerable en su corazón ni ser sustituido por otro amor sino que es un amor muy único y profundo en el ademán frívolo, friolento y muy apasionado, pero, entre el altercado con el padre de Juana y el joven Pedro. Pedro insiste en marcharse con Juana del pueblo, a pesar, de la oposición de su padre con ese amor puro, inocente, ingenuo e impoluto. Juana, sin saber nada de Pedro, hace sus maletas para marcharse del pueblo con Pedro, pero, Pedro nunca llega a la hora de la cita para marcharse en tren hacia la ciudad. Pedro, en el afán de marcharse retira bruscamente de sus manos al padre de Juana y éste con un arma de fuego le propina un disparo en el corazón. La gata loca como testigo fiel, leal, sin traición observa todo desde el tejado sin marcharse jamás dejando inerte al vil asesinato sin apenas sentir la crudeza del crimen acometido. La gata loca con pelaje de color gris y de ojos de color azul tiembla y hace temblar al tejado dejando que los nervios se apoderaran de ella, de la gata loca y la gata loca cae de pie desde el tejado y el padre de Juana se asusta, pero, se dijo para sí, es la gata loca. El padre de Juana altera la escena en manipular todo lo ocurrido haciendo parecer que un trabajador del establo de las caballerizas es el culpable, pero, la gata loca lo sigue más y más y, sabe más que él mismo. La gata loca persigue más y más al padre de Juana por que en realidad él cometió un asesinato. La gata loca comienza su faena en hacer claro todo como el espejo o como el cristal donde se mira y se observa desde el punto de vista de aclarar toda la escena del crimen. La gata loca comienza a maullar en vez de gritar porque aunque quisiera no puede más que maullar. El padre de Juana rata de tomar por el lomo a la gata loca, pero, la gata loca corre siempre en dirección hacia el tejado desde donde lo observa todo y toda la escena del crimen. La gata loca va de rumbo en rumbo y de dirección en dirección maullando siempre desde la esencia del crimen. 

La gata loca maúlla más y más ala padre de Juana cuando la autoridad llega hasta las caballerizas del establo de caballos a investigar todo la escena del crimen. El padre de Juana manipula y altera toda la escena del crimen desde el arma letal con que le disparó, movió el cadáver en señal de un altercado o violento momento cuando mueve al occiso de lugar como interpretando que hubo camorra o una contienda entre dos o más y que alguien le propinó el disparo en el corazón a Pedro. El padre de Juana va directo a hablar con el sargento encargado de la investigación y con el fiscal que prádena el levantamiento del cadáver. El dueño de las caballerizas, sí, el padre de Juana, sólo les ofrece detalles vagos y no contundentes de la riña ni de la vida del occiso quiso deshacerse del momento lo antes posible. La joven Juana aún en el tren en la espera de Pedro para poder marcharse lejos como se concordó aún no se decide en abandonar el lugar por dejar de pensar en la huida con Pedro. La jovenzuela llega a la escena del lugar y nota todo raro cree que a su padre lo asaltaron o lo mataron sin a penas pensar que todo marca un camino por ser el asesinato más comentado de la historia del pueblo dejando un silencio autónomo y muy indeleble en la razón de Juana. Juana llega a la mansión y se topa con toda la escena criminal de un víctima y un victimario, pero, aunque hubo víctima no se tenía ni tan siquiera un victimario o un sospechoso. La gata loca trepada, atrapada, y encogida de hombros sobre le tejado va observando todo desde una perspectiva de asombro cuando es la única testigo del crimen o del asesinato de Pedro. Juana llega a la mansión y cree que el que está en el suelo cubierto con una sábana blanca ensangrentada es su padre porque Pedro lo había asesinado, pero, no era el cadáver de Pedro. Juana sabe toda la verdad impoluta, pero, la joven queda muy traumatizada si Pedro era y es su gran, inocente, impoluto e ingenuo amor. Juana en el fracaso de ese amor corrió como el peor evento de todos los tiempos cuando su amor yace como asesinado en el mismo suelo donde ellos se amaron tanto y sin ningún rechazo ni decepción. La vida de Juana advirtió, trauma, locura y sin ningún resentimiento a quien lo asesinó, sino que quedó la jovenzuela muy traumada y más loca que la gata loca. La gata loca comienza a dar señales poco a poco de su insistente capricho en hacer especificar quien es el asesino de ése muchacho de nombre Pedro, pero, nadie le hace caso sino que continúa maullando más y más y más al padre de Juana. Mientras que Juana cae rendida al suelo con su dolor de mujer insostenible y muy traumada cuando queda atemorizada, envenenada y con una sola locura en su testa pensar de que se irá a casar con Pedro en la puesta del sol cuando se marcharon en el tren. Juana y Pedro se amaban con todo calor del sol, con todo frío de lluvia, y con todo sabor del bueno dejando un buen sabor de boca cuando se amaban más y más entre las caballerizas del establo y que es dueño su padre. Juana miró al occiso tendido sobre el suelo sobre aquella sábana blanca ensangrentada y le expresó con llanto, dolor y trauma de una locura en vesania que se veía venir -“Pedro te amo”-. El llanto de Juana hizo a todo mar salado y alrededor del occiso cuando la gata loca mira todo desde un asombro y un mal respectivo  momento. La gata loca se atemorizó al ver al padre de Juana cómo la consuela delante del cadáver de quien él mismo había herido de bala por haber propinado un disparo en el corazón a Pedro. El padre de Juana se lamenta y es él quien da y ofrece el primer pésame a Juana cuando ella queda traumatizada y más que eso quedó completamente loca como la gata loca que la mira y la observa insistentemente desde el tejado. 

La gata loca decide ser la única testigo del juego del padre de Juana cuando fue él quien asesinó a Pedro. La gata loca atraviesa y recorre el tejado una y otra vez más, en busca de cómo hacer pagar al verdadero asesino su cometido de ese vil y asesinato más cruel en contra del amor ingenuo, impoluto y tan puro como el de Juana y Pedro. La gata loca sólo maulla y maulla de frente a su agresor y asesino delete del padre de Juana, pues, la investigación va en pie y como viento en popa si el fiscal ordena el levantamiento del cadáver y observan de que sí, la escena del crimen fue alterada o manipulada cuando la sangre del occiso está barrida o deslizada debajo de su cuerpo. La autoridad queda una hora más en la investigación y cómo dan con el asesino sino hay prueba contundente ni huella preliminar en la escena del crimen. Juana traumatizada sigue llorando encima del cadáver de Pedro y lo besa una y otra vez hasta que el mismo padre la retira de la escena del crimen y hace pensar a la autoridad de que el cadáver se barrió con la amarga pena de Juana por llorar encima del cadáver de Pedro. Pedro muerto en el acecho de creer que su piel mortifica como ese vil disparo que socavó muy dentro de su solo corazón cuando muere en el acto. La autoridad no tiene más dudas y la escena del crimen fue alterada y manipulada por alguien tal vez por el mismo asesino. Continúa la investigación de la autoridad y notan que el occiso no peleó ni su vida ni fue un fin violento sino sólo un disparo en el corazón que le perforó de un lado a otro el corazón. ¿Dónde está el arma letal? al lado del occiso, pero, le borraron las huellas con un paño o con una camiseta. Las caballerizas esa noche era de tempestad y de furia de un viento sin susurro, sólo con el maullar de la gata loca, sólo miraba con recelos y con odio y sin poder hablar e identificar al asesino del crimen de Pedro. La gata loca se acercó a la autoridad y el padre de Juana sólo les explica es sólo una gata loca que se sube en el tejado, pero, la autoridad insiste en querer seguir el rastro a la gata loca para saber si tiene una evidencia o ella es una evidencia en el caso del crimen del joven llamado Pedro. La gata loca maúlla más y más enfrente del señor de la mansión cuando ocurre un llamativo percance del maullar de la gata loca hacia el padre de Juana. La gata loca se dirige a subir al tejado y la autoridad interviene en seguir a la gata loca hacia el tejado. La autoridad observa que se ve todo desde el tejado se ven las caballerizas, el establo de caballos, a los caballos y a los que entran y salen de allí. La gata loca maúlla más y más, pero, nadie sabe descifrar lo que quiere decir o expresar con su maullido. La gata loca cree que algún día descubrirán al cruel y vil y sangriento asesino del joven Pedro. Mientras que la autoridad ya estuvo mucho tiempo investigando en la escena del crimen de Pedro y deciden levantar el cadáver y marcharse del lugar y de las caballerizas del establo de caballos de la mansión del padre de Juana. Si en el silencio total de aquella fría tempestad y de esa noche imperiosa de tormento continúa la gata loca maullando al padre de Juana. La autoridad terminó de investigar se llevan toda evidencia hasta sangre entre los dedos del occiso porque cuando el asesino le disparó en el corazón se agarró del asesino extrayendo sangre y piel del asesino, pero, aún, forense no determina nada de ese vil y cruel asesinato. Mientras que Juana está muy traumada y loca como la gata loca que ella a veces alimenta con galletas, pero, ésta vez, desea sanar primero a su corazón que su eterna locura por la muerte de su amado. Juana quedó así intrínseca, inerte e inmóvil por la muerte de su amor Pedro. Si lamentablemente quedó sola y desquiciada y el padre de Juana pensó que fue mejor que hubiera huido con ése hombre que haber hecho un trauma severo en la vida de Juana. 

La autoridad ronda de vez en cuando con seguridad a la mansión del padre de Juana y eso al padre de ésta joven no le agrada mucho por ser él el asesino de Pedro. ¿Cómo se descubre todo antes de que forense examine los dedos del occiso?, pues, la gata loca decide pensar y pensar y analizar todo desde una cruel perspectiva de hacer valer su testificación como un testigo fiel y fidedigno del asesinato de Pedro entre las cabellerizas en el establo de caballos de la mansión del padre de Juana. La autoridad cree que la gata loca tiene a un sospechoso en su mira desde otra perspectiva de asombro y de realidad cuando en el combate de dar una posiblidad de creer que todo asesinato tiene vćitima y victimario y, sí, que es así. La gata loca piensa y piensa desde del acontecimiento de la noche fría y llena de tempestad fuerte y de un vicio hábil de creer que su instinto es tedioso, frágil y muy imborrable. La vida de la gata loca cae como evidencia de ese cruel y vil asesinato desde que maulló por vez primera al padre de Juana sin a penas ser el sospechoso del crimen o asesinato de Pedro. La autoridad se prepara para llevarse a la gata loca como evidencia y la examinan con muestras de todo ángulo y sin perder el más débil pormenor de la situación ni de la investigación. La gata loca es llevada en jaula de gatos hacia forense, aunque, la gata loca no sabe nada sólo piensa cómo descifrar y explicar quién es el verdadero culpable de la escena vil y cruel del asesinato de Pedro. La gata loca se atreve a desafiar lo que acontece cuando dicta y expresa y quiere ser explícita como ser el testigo estrella de la vil escena entre el padre de Juana y Pedro. La gata loca quedó atrapada y más loca que antes, pero, es muy creíble para la autoridad cuando es evidencia testigo estrella y fiel y tan fidedigna como esa vil y cruel escena. La gata loca quedó como el frío desenlace y tan real como haber sido testigo fiel de un cometido y de un asesinato cruel y tan vil como lo fue asesinar de un disparo en el corazón al joven de nombre Pedro. El vil asesinato friolento por una noche en tempestad y de un sosiego constante se atrevió a desafiar lo que se creeyó en el vendiero mal instante de dar con el asesino del asesinato del joven Pedro. La gata loca atrapada en su jaula no quiere salir ni comer nada hasta que quizás sea su insistencia en regresar al tejado de donde ella desde ahí observa todo desde una sola perspectiva de asombro como cuando observó al terrible asesinato del joven Pedro. La gata loca quedó más loca y más traumada que Juana cuando la autoridad la tomó como evidencia del vil acto y del asesinato del joven Pedro. La gata loca, aún, maulla insistentemente al padre de Juana sin ser aún el sospechoso o el asesino del joven Pedro. Posiblemente, el juego del asesianto de Pedro con la escena manipulada o alterada en el lugar del crimen se dedicó en hacer creer otras cosas que la única verdad impoluta. La gata loca cree que en el trance directo sin saber especificar que el vil asesinato del joven Pedro fue el asesino el padre de Juana, la gata loca cree que no puede testificar como fiel y fidedigno testigo estrella de éste caso. La gata loca queda como un animal indefenso y muy incrédulo con su maullar. La gata loca cree que edifica su cometido de caer sobre el instinto y caer de pie como cayó cuando ocurrió el asesinato del joven Pedro. La gata loca quedó más traumada que Juana cuando la autoridad ala atrapa en una jaula y piensa y piensa más y más en hacer caer al asesino del joven Pedro entre las caballerizas del establo de caballos cuando Pedro huiría con Juana en un tren para sellar su amor como amor incondicional, puro, ingenuo e impoluto en una sola lejanía del pueblo en que vivían. La gata loca quedó más traumada que la misma Juana por saber del vil asesinato del joven Pedro. 

La gata loca quedó más loca que antes cuando en el suburbio autómata de su creencia pensó y pensó más y más la gata loca de cómo culpar al verdadero culpable del establos de caballos en las caballerizas de la mansión del padre de Juana por el asesinato del joven Pedro. Todo el crimen quedó impoluto y tan limpio como no poder identificar al verdadero agresor, pero, el testigo fiel y estrella del asesinato quedó como la gata loca. La gata loca quedó como el desastre único e impoluto de hacer creer que el vil asesinato fue otro peón de la mansión del padre de Juana. Juana edificó su forma de hacer creer que su amor vive aún, pero, es sólo un trauma pasajero de inconsciencia cuando Pedro es el occiso muerto por culpa del padre de Juana. La gata loca quedó más loca que Juana. Juana pensando en el instinto sosegado de dar por vivo a Pedro ella cree y siente que está con él imaginariamente como si se estuviera amando con Pedro entre las caballerizas del establo de caballos, pero, no, Pedro se halla muerto y su muerte se está investigando más y más. El forense, aún, investigando el cuerpo del occiso se atrevió a mirar als uñas del muerto, cuando de repente, una voz lo llamó urgente por el “intercom”, su nombre y dejó todo allí dispuesto y de frente a la gata laca. La gata loca piensa y piensa cómo descifrar el cometido frívolo en decir y especificar quién fue el asesino cruel y vil del joven Pedro en las caballerizas del establo de caballos cuando el asesino es el padre de Juana. La gata loca piensa y piensa desde su jaula, la cual, incómoda, pero, dispuesta a hablar como la gata loca del tejado de las caballerizas del establo de caballos. La gata loca quedó con un suburbio autónomo en su corazón, pero, más y más en el celo de ser la gata loca del tejado cuando desea ser la testigo fiel y estrella del caso del asesinato del joven Pedro. La gata loca  fue en busca de beber y comer para alimentarse bien para decir quién fue el que realmente mató y asesinó al joven Pedro. Pedro un hombre de mediana estatura y de ojos color café y de cabellos castaños se cree que ese edificó el vil tormento de marcharse y huir lejos con su amada Juana para siempre lejos del pueblo y del padre de Juana. Juana cree y piensa en Pedro como si estuviera, aún, vivo, pero, no, no está más muerto que un hueso de roer. Juana piensa y piensa y expresa de que se va a casar con Pedro y huirá con su amado Pedro hacia otro horizonte lejos del pueblo y de su padre. Mientras que la gata loca comienza a pensar e imaginar también cómo romperá los fríos estandarte de un felino que no habla, pero, que es el fidedigno testigo de ese cruel suceso. El hombre de forense que está a cargo de la cruel investigación regresa a sala a continuar investigando el cuerpo del occiso como uñas, tórax, pecho y corazón donde fue el vil y el cruel disparo en el corazón. El hombre investigador se dio cuenta después de un rato de que las uñas del hombre tenían sangre y piel del asesino vil y cruel que lo hirió mortalmente con un disparo en el corazón. Juana desesperadamente en su mundo de loca y traumada por el siniestro suceso sin pensar ni imaginar otra cosa que pertenecer al mundo de los cuerdos, pero, ella sólo desea ser feliz y huyendo de su padre. Juana piensa y piensa, imagina e imagina que el tiempo y la sagaz historia de su amor es capaz de amar sin contemplación alguna. Juana piensa y piensa que el deseo se convierte en trance cuando arde de deseos de amar a su único, ingenuo, puro e impoluto amor. Posiblemente, Juana será como el aire que va y viene, pero, sin rozar ni quedar en ninguna piel. Juana ama a Pedro y lo hace constatar cuando en la aventura de ser queriendo huir lejos de la mala suerte y del padre de Juana. Juana y la gata loca están locas, pero, sólo una prevalece y la otra caerá en el mal incurable del amor sin amor.

La gata loca quedó pensativa cuando es el primer día de juicio buscando quién fue el asesino del joven Pedro. Teniendo como sospechosos a varios peones de la mansión del padre de Juana, pero, unos hombres que sólo trabajaban en el momento del incidente. El primer día de juicio se identificó la escena del crimen, víctima y posible victimario. La autoridad ofreció su versión de esa noche de tempestad y que la escena fue manipulada y alterada cuando la sangre del occiso fue removida de un lado a otro y que el padre de la joven Juana les expresó que fue la joven que movió el cadáver por llorar encima de él. En el juicio se identificó el arma letal con que fue la matanza del occiso. El tercer día de juicio contra de uno de éstos hombres posibles sospechosos del crimen salió a relucir que tomaron como evidencia a una gata loca y que la tiene bajo custodia para ser llevada a un refugio sin saber que la gata loca es el testigo fidedigno y estrella de la escena del crimen. La gata loca maúlla más y más y no sabe qué hacer si se siente incapaz de solventar la fuerza en la esperanza de creer en expresar y deliberar que el asesino fue el padre de Juana. La gata loca piensa y piensa, imagina e imagina y queda quieta por fin, y al fin y al cabo, pensó en algo real y verdadero cuando recordó que el occiso o muerto llamado Pedro lo tomó por el brazo y él quedó con sangre y piel en las uñas y nadie esa noche imperiosa e impetuosa se pudo dar de cuenta, cuando al fin y al cabo, se electrizó la forma real de creer que nadie tuvo sangre ni rasguños en la piel en esa noche impetuosa. La gata loca piensa y piensa, imagina e imagina que su mundo es real, pero, en el tiempo y en la osadía de creer que el asesino es el padre de Juana. La gata loca comienza a decaer y a caer dentro de la jaula queriendo derribar la jaula donde se halla en el tercer día de juicio en contra de un peón de la mansión del padre de Juana. La gata loca se electrizó en esa jaula cuando sólo quiso ser como el ademán frío, pero, no en el tiempo, no caduca jamás. La gata loca en la jaula quiere salir corriendo para realizar una sola cosa con la sangre, rasguño y piel del asesino. La gata loca revolotea maullando en la jaula queriendo decidir qué hará con la piel, rasguño y piel del asesino. La gata loca piensa y piensa, imagina e imagina qué hará en el tercer día de juicio con el asesino de Pedro de frente al letrado. La gata loca revolotea principalmente en su jaula donde está atrapada y siendo la gata loca la que se trepa por el tejado a buscar alimento y a observar a todo a aquél que entra y sale de las caballerizas del establo de caballos de la mansión del padre de Juana. La gata loca hace un giro inesperado y cae en el suelo, pero, no logra su cometido fugaz de señalar con el dedo al asesino real y verdadero, pero, sólo ella maulla y va directamente al refugio cuando su destino es ser adoptada por otro humano, otra casa y otro tejado. La gata loca la acomodan de frente al letrado, también, pero, no logró salir de la jaula como ella pretendía. La gata loca quiso ser fuerte, tenaz y audaz, pero, no lo logró por el momento. La gata loca vio un papel en blanco, sólo aquel papel en blanco encima del escritorio del letrado. La gata loca sólo quería hacer su cometido de caer de pie como desde el tejado, pero, en el principio se desafío el tormento como la tempestad de aquella noche impetuosa. La gata loca sólo quiso ser como la gata más loca de todo aquel tejado donde observó todo desde una sola perspectiva. La gata loca sólo quiso ser como un depredador o un felino agresivo, pero, era sólo la gata loca. La gata loca sólo quiso ser como el dolor o como el frío de aquella noche impetuosa y fantasmagórica de un cruel espanto. La gata loca sólo quiso ser como el desenfreno total cuando en el ademán frío quedó como aquella cruel tempestad de esa noche silenciosa y que ella sí presenció.

Es el tercer día de juicio cuando la gata loca sólo quiere salir de esa jaula para premeditar un gran suceso que todo lo puede hacer cambiar. El letrado hablando y sin observar a la gata loca revolotear en la jaula quedó sin sentir que ella es la testigo estrella y fidedigna de todo el terrible y cruel suceso. La gata loca quedó como el letrado loco por saber de la triste verdad. La gata loca quedó como el deseo frívolo de un establo de caballos en las caballerizas donde hubo y fue el cruel mal suceso de un sólo asesinato hacia un buen hombre y de nombre Pedro. La gata loca toca el letrado con la jaula, pero, no, no era demasiado cuando la acomodan, otra vez en la jaula. La gata loca sólo deseó decir y expresar toda la verdad, pero, en el acomodo de esa jaula sólo quedó en súbita muerte cuando sólo expresa el letrado que la gata loca va al refugio para ser adoptada. La gata loca sólo desea salir de esa jaula y expresar que el padre de Juana fue quien lo mató y lo asesinó con un disparo en el corazón que le perforó la espalda. Llega en el tercer día de juicio el hombre de forense a expresar todo hallazgo, detalle y más que eso todo lo que investigó en el cuerpo del occiso. El hombre forense declara todo al letrado fugaz y muy tormentoso como aquella noche imperiosa, impetuosa y de desafío a muerte por el amor o por la hija que se marchaba en el tren con Pedro. El hombre forense declara todo, cuando sólo expresa que le falta investigar las uñas, la sangre y piel que encontró como hallazgo debajo de las uñas. La gata loca saltó de emoción cuando sólo desea que se descubra toda la verdad y que salga a relucir toda verdad certera de que el asesino es el padre de Juana. La gata loca va al refugio y no le queda otro día más junto al letrado para hacer descubrir todo el mal suceso. La gata loca trata de hacer que la verdad salga a relucir, pero, en el afán de vanagloria y de decidir que la verdad sea certera sólo edificó una sola mala idea de caer de pie como siempre en el tejado cuando realizó un movimiento brusco con la jaula. La gata loca está harta de creer que el asesino cruel y de ese mal suceso es el padre de Juana, pero, sólo el deseo de expresar la verdad sólo le edificó en decir con la sangre del asesino que era él el asesino del joven Pedro. La gata loca quedó con la debilidad de ser como la fuerza en esperanza cuando la gata loca quiso declarar al letrado quien fue realmente el asesino de Pedro. La gata loca quería hablar y como es una felina no lo podía hacer aún. La gata loca se aferra al deseo de entrever el deseo funesto y eficaz de ver el cielo de gris como aquella noche impetuosa e imperiosa de una terrible tempestad. La gata loca quedó como el tormento frío y no como la testigo estrella y fidedigna de aquel letrado bruto, torpe y lerdo que no sabía lo que quería decir y expresar la gata loca. Mientras que el letrado buscaba quien era el asesino real y verdadero de aquella noche impetuosa si tenían como dos o tres trabajadores de la mansión como peón que laboraron aquella noche en la mansión, aún, no saben a ciencia cierta quién era el asesino cruel y vil del joven Pedro. La gata loca loca por todo el lugar cuando saltó bruscamente de la jaula, cuando el primer intento y el segundo intento no le funcionó, pero, a la tercera fue la vencida. La gata loca maulló fuertemente y aceleró sus patas para caer de pie como siempre en aquel tejado donde observaba a todos entrar y salir del lugar. La gata loca recordó todo desde que cayó del tejado hasta haber observado todo el asesinato entre el padre de Juana y el joven Pedro. La gata loca saltó de una gran emoción por querer descubrir todo y hacer pagar al asesino del joven Pedro. La gata loca maulló fuertemente, imborrablemente, y quiso ser la gata loca de siempre sobre el tejado. La gata loca desafío el tormento y más al letrado cuando saltó fuertemente de la jaula como buscando algo qué aclarar y es el ruin, vil y terrible asesinato del joven Pedro.       

La gata loca quiso ser como el deleite universal, pero, fue realmente una gata loca la que en papel en blanco que vio sobre el escritorio quiso hacer teñir la sangre del asesino del joven Pedro para que todos allí reunidos supieran quién fue el asesino del joven Pedro. La gata loca quiso ser como la gran perdición y sucesión de expresión cuando se otorga la llave de la expresión en la gata loca. La gata loca corrió desenfrenadamente por todo el juicio hasta que dio con el verdadero asesino del joven Pedro. La gata loca queda locamente de frente a él mirando fíjamente a los ojos y maullando fuertemente hasta que el silencio adormeció a la gata loca, pero, no, no quiso dormir sino que se le tira encima al padre de Juana y lo rasguña, le corta la piel y le extrae sangre. La gata loca nota que el papel en blanco no está en el escritorio después de ese revolcada que hizo y que logró salir de esa jaula. La gata loca busca locamente dónde dejar la sangre del asesino y que el letrado la entendiera y buscará investigar a ése hombre, del cual, le extrajo sangre. La muestra de sangre quedó sobre el escritorio cuando la gata loca vomitó sangre, aunque creyeron que era tan sólo un vómito. Sí, la gata loca lo logró todo cayó en un papel en blanco del escritorio de uno de los del letrado. Hasta que uno dijo -“ésa sangre es del asesino”-, la gata loca maulló quedando casi prácticamente sola en el juicio. La gata loca petrificó su forma exacta de creer en la fe y en hacer caer al verdadero asesino de ése joven de nombre Pedro. La gata loca logró su resolución en hacer caer al asesino cuando el padre de Juana fue el sospechoso del vil acto. El hombre forense sólo dijo que examinará cada partícula del vómito y de la sangre que extrajo con la examinación de los hallazgos de uña, piel y sangre entre las uñas del occiso. Sólo transcurren dos semanas después de que la gata loca se revelara en un juicio para demostrar quién fue el asesino verdadero del joven Pedro. La gata loca toca hasta el fondo de un todo cuando en la magia de ser una gata loca, solamente, la gata loca quedó al acecho de una evidente evidencia. La gata loca sin ir al refugio quedó maullando y como toda felina quedó como el tormento frío y como el desastre de creer en el deterioro de su vida. La gata loca quedó sola como todo felino en el mismo tejado donde siempre caminó en busca de alimento observando a todo desde un tejado alto y donde entraban y salían la gente de allí. La gata loca quedó como toda gata en celo, siempre buscando alimento qué cazar y observando todo desde una perspectiva de asombro lo que ensordece y encrudece más el tiempo. En dos semanas se ventila el juicio nuevamente y como evidencia la gata loca en la jaula. El juez pregunta al hombre forense que exprese todo acerca de la examinación exhaustiva de la sangre del vómito, la sangre y piel entre las uñas del occiso y se declara que todo concuerda vehementemente. La gata loca si antes de hacer la examinación de sangre y piel entre las uñas del occiso lo evidenció todo extrayendo sangre del asesino y dejando sobre el papel del escritorio del letrado la evidente evidencia. La gata loca vio y observó todo desde una perspectiva selectiva de asombro cuando la vida marca trascendencia, es transparente y es demasiada clara y muy contundente. El juez expresa -“basta ya”-, y va a ofrecer el veredicto de la sentencia del homicida y del que asesinó al joven de nombre Pedro. Juana quedó en trauma, en soledad y muy vengativa cuando la verdad que el amor quedó lejos del amor y de la pasión en el corazón. Juana no perdonó jamás a su padre si el juez lo sentenció a cadena perpetua por el homicidio del joven Pedro. Juana en su trauma psicológico y con una neurastenia insoportable quedó sin reconocer a su padre como su padre. Juana lo negó todo y desde el fondo de sus entrañas y lo fundió en la cárcel por haber matado al amor de su vida.

Juana quedó vilmente adherida a la suerte y al buen recuerdo de lo que vivió con el joven Pedro. Juana quedó vehemente como una fuerza extrasensorial marcando pasos que a lo largo fueron pasos buenos. Juana adoptó a la gata loca y la gata loca quedó como el dolor y como la fuerza en esperanza de creer que regresaría al tejado y así fue en la mansión del padre de Juana la gata loca regresó al tejado donde se alimentó al cazar y observando todo alrededor quedó la gata loca como al principio. Juana conoce a un joven de nombre Eduardo, pero, lo único malo es que es un hombre casado. La mujer de Eduardo lo cela como hoja al viento y la gata loca en celo nuevamente y maulla vehementemente. Juana y Eduardo se aman por primera vez entre las caballerizas del establo de caballos y la mujer ciega sus ojos de celos. La gata loca observa todo desde una cruel despectiva de asombro y de un funesto mal instante. La gata loca cree que no ha de pasar lo mismo dos veces consecutivamente. Y, sí, que la gata loca fue testigo nuevamente de un crimen entre las caballerizas del establo de caballos de la mansión del padre de Juana. Juana amando como nunca a Eduardo y la mujer de Eduardo observando todo desde una fuerte perspectiva de asombro, pero, no, por falta de amor sino por falta de sexo lo que le otorgó Juana a Eduardo. La mujer de Eduardo mata a Juana con una espuela de caballos y se va a la huida. Eduardo porque amó tanto a ésa mujer que la defendió hasta morir, pero, quedó alguien observando todo desde una perspectiva de asombro y fue la gata loca. La autoridad llegó a investigar y se dijo que -“no otra vez no”-. La gata loca identificó claramente todo y fue un éxito como el primer caso. Y, así, la gata loca fue la testigo estrella y fidedigna del nuevo caso, pero, ésta vez, no tildan a la gata de loca, sino que le hacen el menor de los casos. 



FIN                              

  • Autor: EMYZAG (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de junio de 2026 a las 00:05
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.