El Eco Del Alba

Marvin Ramirez

Todas las mañanas me pasa lo mismo. Antes de que se rompa el alba, me despierta ese nudo en el pecho, como un despertador que no falla nunca. Es darme cuenta otra vez de que no estás, y duele. Es saber que, por más que le dé vueltas o me desespere, simplemente ya no vas a volver.

 

A estas alturas, creo que ya me acostumbré a este dolor. El dolor ya es parte de mi rutina; está ahí apenas abro los ojos y me acompaña todo el día, recordándome lo que dejamos a medias. El silencio de la casa me pesa y afuera todo el mundo sigue como si nada, mientras yo sigo estancado en el momento en que te fuiste, tratando de alcanzar algo que ya ni existe.

 

Al final, esta soledad se siente como perder la razón poco a poco. Es gritarle al vacío hasta que la voz se apaga y solo queda este silencio que pesa. Soy como un perro que le ladra a la oscuridad sin que nadie lo note, o como esa risa amarga que suelto para no romperme cuando entiendo que ya lo perdí todo, para darme cuenta, finalmente, de que nunca fui parte de tu vida…

  • Autor: Loco De Amor (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de junio de 2026 a las 00:00
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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