Perdón por quererte tanto
Te pido perdón por quererte tanto,
por llevar tu nombre escondido entre mis pensamientos,
por encontrar tu recuerdo en cada rincón del día,
y por hacer de tu sonrisa un refugio
cuando el mundo parecía derrumbarse.
Perdóname por aquellos abrazos inesperados,
por aparecer sin previo aviso
cuando el corazón me decía que me necesitabas,
aunque tus labios insistieran en decir que no.
Perdóname por acercarme cuando todos se alejaban,
por quedarme cuando el silencio ocupaba cada espacio,
y por no entender nunca la palabra distancia
cuando se trataba de ti.
Te pido perdón por las notas de voz interminables,
por las historias que parecían no tener final,
por cada palabra enviada con la ilusión
de arrancarte una sonrisa al otro lado de la pantalla.
Perdóname por imaginar que tenías tiempo para escucharme,
y por creer que mis pequeñas locuras
podían alegrarte aunque fuera por un instante.
Perdóname por estar ahí,
incluso cuando no querías ver a nadie.
Por insistir en preguntar cómo estabas,
aunque respondieras con un simple "bien"
que ambos sabíamos que escondía tormentas.
Perdóname por llamar cuando el mundo se te caía encima,
por aparecer cuando las fuerzas te faltaban,
y por negarme a dejarte sola
en medio de tus propias batallas.
Te pido perdón por escuchar cada una de tus lágrimas,
por intentar recoger los pedazos
que la vida iba dejando a tu paso.
Por cambiar el llanto por risas,
las dudas por esperanza,
y los miedos por un poco de calma.
Perdóname por creer que podía protegerte
de todo aquello que te hacía daño.
Perdóname por advertirte de los caminos equivocados,
por señalar las piedras antes de que tropezaras con ellas.
Por regañarte cuando no te cuidabas,
por preocuparme demasiado,
por querer verte bien incluso cuando tú misma
habías olvidado cómo hacerlo.
Perdóname por no quedarme callado
cuando veía venir el dolor hacia ti.
Te pido perdón por celebrar tus victorias
como si fueran mías.
Por sentir orgullo de cada paso que dabas,
de cada miedo que vencías,
de cada sueño que perseguías.
Perdóname por admirarte en silencio,
por encontrar belleza incluso en tus imperfecciones,
y por descubrir fortaleza
donde tú solo veías cansancio.
Perdóname por no querer perderme ninguna de tus sonrisas.
Por memorizar cada una de ellas
como quien guarda un tesoro irrepetible.
Por intentar evitar tus caídas,
por extender la mano antes de que la pidieras,
y por querer ser un refugio
cuando el mundo se volvía demasiado frío.
Te pido perdón por elegirte siempre.
Por quedarme incluso cuando era más fácil marcharme.
Por verte tal como eres
y aun así encontrarte extraordinaria.
Por no querer cambiar nada de ti,
porque incluso tus cicatrices
contaban historias que merecían ser escuchadas.
Perdóname por las veces que el corazón habló más fuerte
que la razón.
Por los silencios que escondían sentimientos,
por las palabras que nunca me atreví a decir,
y por todas las emociones que aprendieron a vivir
entre líneas y miradas.
Te pido perdón por llamarte amiga,
cuando esa palabra se quedó pequeña
para todo lo que significabas.
Porque hay personas que llegan a la vida
para ocupar un lugar que no tiene nombre,
que no cabe en ninguna definición,
que desafía cualquier etiqueta.
Perdóname por sentir que tu felicidad
también era la mía.
Por preocuparme cuando estabas triste,
por sonreír cuando sonreías,
y por guardar cada recuerdo contigo
como si fuera un capítulo imprescindible de mi historia.
Y si después de todo esto
aún tengo algo más por lo que pedir perdón,
entonces perdóname por no arrepentirme.
Porque volvería a estar cuando me necesitaras.
Volvería a escuchar cada una de tus historias.
Volvería a secar tus lágrimas
y a celebrar tus alegrías.
Volvería a elegir tus días buenos,
pero también tus noches difíciles.
Volvería a quedarme cuando todos se fueran.
Volvería a encontrarte entre millones de personas.
Y volvería a quererte,
con la misma intensidad,
con la misma verdad,
con el mismo corazón.
Porque hay personas que llegan para quedarse,
aunque el destino diga lo contrario.
Y tú,
sin saberlo,
siempre has sido una de ellas.
—Luis Barreda/LAB
Tujunga, California, EUA
Diciembre, 2020.
-
Autor:
Luis Barreda Morán (
Offline) - Publicado: 1 de junio de 2026 a las 00:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: RIVAS JOSE, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.