Estaremos en ausencias intermitentes.
La tarde descuelga sus campanas de cobre
sobre los tejados del horizonte herido,
y yo voy recogiendo migajas de tu nombre
en los bolsillos rotos del viento fugitivo.
La lluvia tiene párpados de vidrio pensativo,
la sombra bebe musgo de un reloj sumergido,
y mi corazón, barco de relámpago cautivo,
naufraga entre las brasas de tu recuerdo encendido.
Nieve o llama. Sol o bruma.
Madrugada o agonía.
Si a ti no te tengo,
todo sería ceniza del mundo
y tu respiración no ardiera
mezclada con la mía...
Las estrellas desgranan semillas de espejismo
sobre el lomo dormido de la noche temprana;
cada una es una puerta cerrada por el abismo,
cada una paloma que olvidó la mañana.
Y yo, pobre jardinero de una rosa lejana,
riego con mi nostalgia la raíz de tu destino;
mi sangre va buscando tu cintura de campana
por senderos de humo y de romero marino.
Nieve o llama. Sol o bruma.
Madrugada o agonía.
Si a ti no te tengo,
todo sería ceniza del mundo
y tu respiración no ardiera
mezclada con la mía...
Hay un bosque de espejos creciendo entre mis venas,
un ejército de lunas mordiendo los cristales,
un océano de pájaros dormidos en cadenas
y un temblor de raíces escalando catedrales.
Pero nada florece bajo mis ventanales,
ni la espiga del alba ni el jazmín de la memoria;
todo vuelve ceniza en los viejos arenales
donde el tiempo sepulta los fragmentos de la gloria.
Nieve o llama. Sol o bruma.
Madrugada o agonía.
Si a ti no te tengo,
todo sería ceniza del mundo
y tu respiración no ardiera
mezclada con la mía...
Tu ausencia es una fragua que derrite los inviernos,
un molino de sombras triturando mis auroras,
un planeta de hierro girando en mis infiernos,
una lluvia de agujas atravesando las horas.
A veces creo escucharte detrás de las demoras,
como escucha el mar oscuro la voz de los navíos;
pero sólo son fantasmas sacudiendo sus auroras
en los patios desiertos de mis antiguos ríos.
Nieve o llama. Sol o bruma.
Madrugada o agonía.
Si a ti no te tengo,
todo sería ceniza del mundo
y tu respiración no ardiera
mezclada con la mía...
Ven.
Que la noche ha colgado su armadura en los olivos.
Que el silencio mastica lentamente las distancias.
Que los astros se han quedado sin caminos ni motivos
y la tierra está perdiendo sus antiguas resonancias.
Ven.
Trae tus mares, tus incendios, tus fragancias;
trae la sal de tus desvelos y el trigo de tu ternura.
Haz de mi pecho un templo sin relojes ni arrogancias,
donde el amor sea un río y no una sepultura.
Porque el mundo es una lámpara apagada en la neblina,
una guitarra sin cuerdas, una torre sin altura,
una barca sin corriente, una página vacía,
si no arde tu respiración junto a mi quemadura.
Nieve o llama. Sol o bruma.
Madrugada o agonía.
Si a ti no te tengo,
todo sería ceniza del mundo
y tu respiración no ardiera
mezclada con la mía...
Que se derritan los engranajes secretos del invierno,
que los astros abandonen sus colmenas de neblina,
que el océano devuelva sus mareas al desierto;
pero no retires nunca tu respiración de la mía.
Porque el mundo apenas gira
sostenido por un hilo,
y ese hilo se hace ceniza
si a ti no te tengo
cariño mío...
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de mayo de 2026 a las 11:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Marie Paule, Emilia🦋, Osler Detourniel, Antonio Pais, ElidethAbreu, Sergio Alejandro Cortéz, alicia perez hernandez, Salva45, Lualpri, Javier Julián Enríquez, Antonio_cuello, Hernán J. Moreyra, WandaAngel, Tommy Duque

Offline)
Comentarios4
Que hermoso querido Justo!
Que no separe nada de este mundo sus respiraciones y que el cariño siga como ese hilo fuerte e irrompible.
Me ha fascinado.
Recibe mis abrazos y admiración.
Un placer y muchísimas gracias Elideth.
El muno gira con todos...
Saludos
Hermoso poema, estimado Justo.
Gracias por compartirlo.
Feliz domingo.
Muchas gracias. Esa es la inspiración del domingo. Saludos Luis.
JUSTO
Muy buena tu inspiración! 👍🏻👏🏻👏🏻
Tú te inspiras, compartes tu arte, y nosotros tus asidoos lectores, disfrutamos.
Destaco aquello de:
*y mi corazón, barco de relámpago cautivo,
naufraga entre las brasas de tu recuerdo encendido*
Shalom javer
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello y gran poema, en el que se vislumbra cómo la ausencia se manifiesta como una forja existencial, donde la melancolía transforma los ciclos temporales como si dijésemos en una alquimia de desolación. Sin esta conexión, pues, pareciese que la existencia podría disolverse en una entropía cósmica, un lienzo desprovisto de color y significado, donde la respiración compartida, metáfora de la comunión vital, podría ser el único baluarte contra la aniquilación. Así, la interdependencia amorosa se manifiesta no solo como un sentimiento, sino como una condición intrínseca que constituye la base para percibir la realidad. En este sentido, cada elemento del cosmos, desde las estrellas hasta los elementos primigenios, encuentra su razón de ser a través de la conexión con otra alma. Por lo que la imploración final no es solo un ruego, sino una declaración de la fragilidad de la existencia, sostenida precariamente por el hilo invisible de la unión afectiva.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo de luz con mi más afectuoso aprecio
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