Glosolalia

Juan Vallejo

Déjame decirte, otra vez, que te amo,
con palabras nuevas nunca antes dichas.
Que sea un lenguäje ignoto, todo
nuestro y de este amor puro, la guarida.
 
Rasguemos del firmamento primoroso
la dulce melodía de sus voces,
la bendición encarnada de los coros,
y las bocas llenas de tantos goces.
 
Estemos atentos a los latidos,
minuciosa escucha de lo que dicen.
Que no haya un solo signo mal nacido
del tamborileo vero que almas ciñe.
 
Rescatemos del olvido versos míticos
de significados ocultos y fonemas
los aparejados con los silbidos,
los energúmenos de las epopeyas,
 
los fundamentos reverberantes,
maeses del palmar concreto,
del alma en pos los esqueletos,
inabarcables y protuberantes.
 
Enarremos lo inenarrable
del amor nuestro, tullido
de la belleza de lo inexecrable
de la rutina de los alaridos.
 
Fundemos fundación preciosa,
escultura artística maledicente,
ninguna lengua ni alguna prosa
equipare el genio de su fuente.
 
Y vertamos sobre ella orgasmos
y expugnemos lúgubres desolaciones.
Alquimia haremos hasta el hartazgo
para parir bendición de bendiciones.
 
Sólo entonces menguará el sereno
desesperante de este amor ameno,
sólo entonces con lenguaje aciago
yo podré decirte que te amo.


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