Hola, mi amor, ¿cómo estás?
Tu comida está en la mesa:
una lata de lentejas.
No me esperes a cenar.
En el cajón dejé pilas
para que escuches la radio,
y mantente atenta al barrio.
Cuídate de las pandillas.
Recuerda el agua filtrar;
anoche estaba muy mala.
Cierra puertas y ventanas,
no nos vayan a saquear.
Ve al tanque del inodoro.
Hay filtros de mascarilla.
También hay unas pastillas;
toma una, son de yodo.
Prometo llamar mañana.
Hoy hubo mucha estática.
Va a caer lluvia ácida;
entra la ropa colgada.
Si encuentras sangre en la tina,
no te asustes, es de un perro.
Le pasó por ser tan fiero;
luego se irá a la parrilla.
No te duermas en la silla.
El arma está entre la cama.
Perdón si hay pocas balas;
las cambié por medicina.
Continúa si no vuelvo,
y si me sigues, no te culpo,
porque al cielo iremos juntos.
No puede haber otro infierno.
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Autor:
Francisco Mesina (
Offline) - Publicado: 30 de mayo de 2026 a las 21:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Tito Rod, Clan, Lourdes Aguilar

Offline)
Comentarios1
Buen poema
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