Siempre estoy Bien

Nalia

Sabes que estás destruida cuando buscas a quién contarle cómo te sientes y no sabes a quién llamar. Miras a tu alrededor, repasas nombres y conversaciones, pero ninguna palabra logra salir. El silencio termina siendo el único que escucha lo que llevas guardado.

 

Entonces notas cuánto te importan los demás. Estás para ellos cuando te necesitan, escuchas sus problemas y sostienes sus tristezas. Sin embargo, cuando eres tú quien necesita hablar, no encuentras la valentía para decir lo que te pasa y decides cargarlo sola.

 

Vuelves a callar. Sonríes cuando te preguntan cómo estás y respondes lo de siempre: "Todo está bien", "ya lo arreglé", "no te preocupes". Repites esas frases tantas veces que comienzan a sonar más como una oración que como una respuesta.

 

Y así sigues adelante, aferrándote a la misma promesa una y otra vez. Aunque el corazón pese y la tristeza permanezca, te repites que todo estará bien. Porque cuando no encuentras a nadie a quien llamar, a veces lo único que te queda es ese eterno "estarás bien" que te dices a ti misma.



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