El día despunta tímido
entre cielos despejados.
Las primeras luces de las calles vacías
se van apagándo a nuestro paso,
al pasar por las empedradas calles
llenas de historia,
con casonas-palacio del siglo XVIII.
Ella, mi amiga Ángelita,
camina a mi lado
con su pelo rizado
y su sonrisa amplia,
como un prado verde
lleno de vida que se extiende
bajo los Picos de Europa.
Sus muchos años
guardados en su mochila azul,
sus penas asomándo por los bolsillos,
y como aves fugaces
las véo alejárse.
Atravesamos puentes, aldeas,
pueblos y ciudades,
por sendas, caminos, carreterillas y carreteras,
con los pies cansados y doloridos
pisándo las piedras rodadas del Camino.
Son yá diez días caminándo
por el Camino del norte,
muchos saludos de peregrinos
de todas partes del mundo,
subidas y bajadas pronunciadas,
por prados verdes pastándo vacas,
ovejas, llamas
con un calor axfisiánte
para esta época del año.
Por los caminos de España,
se siente mucha paz,
caminamos dando gracias
a la vida por ser generosa,
a la naturaleza por su regalo
de tanta belleza
la energía y fuerza poderosa
que nos aporta,
y por poder alejarnos unos días
de la frenética vida que a veces llevamos.
30/05/2026
Ribadesella( Asturias)
-
Autor:
AZULNOCHE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de mayo de 2026 a las 11:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Lualpri, Osler Detourniel, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
¡¡Qué gran aventura esta de caminar por España, por la verdadera hermosa y mágica España... Buen camino!!
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