En tu original e inédita hermosura
veo clara la imagen del Dios viviente.
Jesús, Dios y Señor, habla claramente
en tu exquisita humildad y tu ternura.
La incrédula razón con su fe en la ciencia
y su método de ensayo y su destreza
no es el medio para ver en la pobreza
de tu espíritu el valor de la existencia.
¿Quién resiste la razón de tu belleza?.
¿Quién sino la Sabiduría amorosa
pudo hacerte con la luz de tal pureza?.
Te abandonaste en Dios, dejación gozosa
confiada y en tu nada tuvo la certeza
del sí que brilló en la Virgen, madre y esposa.
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Autor:
Juan Iscar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de mayo de 2026 a las 11:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Osler Detourniel, Antonio Pais, cblanco53, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
Gracias por esas letras a Nuestra Madre de los Cielos
Me alegra que tengas en alta estima a quien nunca nos abandona. Un saludo cordial.
Ella es la que intercede ante Dios.
Saludos
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