El Corazón Entiende

Alex R. Palacios

Como la luna, bella y elegante,  
llegaste como brisa de agosto: suave y terca,  
dejando huella en todo lo que tocas, sin apuro.  
En los silencios largos y en las risas cortas.

Inventas calma donde yo tenía ruido,  
me enseñas a quedarme cuando todo quiere irse.  
Contigo hasta lo simple pesa menos,  
y lo difícil se vuelve camino, no pared.

Aquí me quedo, sin apuro y sin máscaras,  
guardando tus gestos como quien guarda estrellas.  
Si el mundo se pone gris otra vez,  
contigo aprendo a volver a brillar.

Y si la noche pesa, te vuelvo faro:  
tu risa, mi norte; tu nombre, mi abrigo.  
Porque a tu lado hasta el miedo se sienta y descansa,  
y el corazón entiende, por fin, a qué vino.

por: Alex Palacios



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.