Mis manos escriben, pero no sienten,
No sienten contestación del remitente.
Tal vez no haya razón, ni oyente,
Tal vez sea culpa de un corazón latente,
Que envía cartas sin remitente.
Tal vez me busque, pero no me encuentre,
En medio de sangre que ya no caliente
Y de huesos helados qué ya no tiemblen
Y la mentira de palabras sin remitente.
Dentro de un mar sin correspondiente,
No hay lagrima que la sal no albergue,
Ni ningún verso que no esté pendiente
Al enviar una carta donde no contesten.
Encontrarás en cada sobre una tristeza creciente,
Como la de un amor una vez fluorescente,
Que ahora se riñe en plegarias vivientes,
De lo que pudo haber sido en mente creyente
Y termino en las manos de aquel escondido.
El lápiz escribe con costumbre incierta,
De una mente no habitada, totalmente desierta.
Espera el valor que alguna vez habitó,
Y recuperar la vida que con la tinta se escapó,
En una carta sin remitente.
-Emily Jarquin.
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Autor:
Emi Ulloa (
Offline) - Publicado: 30 de mayo de 2026 a las 00:43
- Categoría: Carta
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: WandaAngel

Offline)
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