Acuérdate de mí

Caramelo de limón


AVISO DE AUSENCIA DE Caramelo de limón
A veces la poesía también
tiene exámenes que rendir.
No es que haya dejado de escribir.
Solo estoy viviendo demasiado rápido
para escuchar a las palabras.

Entre cuadernos, tareas y madrugadas,
la inspiración se queda dormida
en algún rincón de mi mochila.

Volveré cuando el silencio
vuelva a enseñarme a escribir.

El pueblo me mira,
y no entienden mi pesar
y yo no entiendo el suyo
mi mente juega conmigo
Estoy desesperado
“¿¡no oyes ladrar los perros!?”
le termine gritando a mi mamá

 

Nadie entiende porque soy asi
todos dicen que pasó “la noche lo dejaron solo”
pero eso es imposible, nunca he estado solo
nunca he estado solo en ningún momento
había muchas cosas ahí
demasiados cosas mirándome
Por favor, diganle que paren de mirarme

 

Todos le decian a mi familia
Ese hijo tuyo esta enfermo,
llevalo a un hospital en la ciudad
pero siempre escuchaba que ella decía
Es que somos muy pobres como para pagarlo.
Pero entonces ayudenme a silenciar esta voz

 

En la madrugada no podía dormir
empecé a escuchar una voz
una niña pequeña, con su vestido blanco
ya la conocía, lloraba siempre
lloraba tanto que a veces ni la entendía.
Diles que no me maten, me repetía
rogaba con esa pequeña voz

 

Cállate, cállate, ¡cállate por favor!
aun no entiendo que paso esa noche
no recuerdo. Deja de atormentarme
Acuérdate de mí, exclama la niña
Empecé a gritar, tratando de calmarla
por favor, díganle que pare
le roge a mi mamá cuando me vino a ver



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.