Carta hasta Terabithia 2.0

Escritor con vista triste

Debo dejar de fumarte, de pensarte, de esperarte.
 Es una carrera constante contra el tiempo, horas en el día esperando la penumbra de la noche, aquel silencio que suele ser tan ensordecedor, tan lleno de ti, pero sin tu presencia.
 Aquel silencio, aquellas caricias nunca recibidas, aquel último abrazó, intentando guardar cada parte de ti en mi piel, como caricias que atormentan el alma.
 Debo dejar de esperarte, al menos hacerlo ya en silencio, como aquel amor que se quedó solo en papel.
 Por eso hoy, prometo irme, ya no sabrás dónde encontrarme por si algún día decides volver, ya no podré buscarte.
 Es esta mi despedida.
 Te amaré toda la vida pero hoy.
 Hoy se suicida la poesía.



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