Al loco de poder y su rebaño

Leoness

Se sueña dios el necio coronado,

redentor de una grey que no conoce;

compra la historia, de su gloria goce,

borrando el lodo de su antiguo estado.

 

Llama «atraso» al juicio ponderado,

y entre el oro y el báculo que esgrime,

la piedad, la justicia y amor reprime,

como asco de plebeyo y de ganado.

 

Más el rebaño, en su pavor sumiso,

le absuelve el crimen, le rinde la frente,

y hace de un monstruo su deidad divina.

 

Si el cetro quiebra el orden de improviso,

culpa la turba al armero inocente...

¡y el dios de paja entre el aplauso reina!



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