"Códices del bien II"

racsonando



¡Códices del bien!

 

¡Predicador! “Buenos días”

¿Observa usted las palmas de mi mano?
Tienen sus líneas y un horizonte
entre lo próximo y lo lejano.
La levedad del alma es un arcano.
Sírvase usted dispensarme… ¿buenos augurios?
Y a su disposición, mi cóctel de verdades.

¿Qué me garantiza si discrepo de mi hermano?
Prefiero fabulaciones fantásticas
antes que piadosas mentiras.

Las concubinas de mis acciones
pastorean su agenda de parvularios.
Las manos menesterosas son hijas sacrificadas,
vasijas de barro y monedas del don boticario,
enamoradas secretas,
negociantes de metralla sin garantía.
Algunas de ellas portan pistolas que laceran
los cuerpos y suman las almas en sus alcancías.

¡¡Buenos días, predicador!
reparta cielo y bendición,
que mientras canta la charanga
peón seguirá siendo peón.

¡Predicador, buenos días!
Usted bien sabe unos cuantos secretos,
de esos que suelen causar abundantes risas
entre las bocas sedientas de presunción.
Gozan, disfrutan, se mofan, y lo que es peor…
somos peones burdos en el laberinto de su ascensión.

(Cosas extrañas se escuchan).
Pero el caso es que en la espiral de su fructífero caracol,
en ese tortuoso camino —cosa que da risa—,
peón es peón.

¡¡Buenos días, predicador!
reparta cielo y bendición,
que mientras canta la charanga
peón seguirá siendo peón.

Predicador, ¡no se ría usted!
Tengo manos antiguas,
manos mutiladas,
manos exiliadas.
Mis manos no son mis manos;
tienen clavos guardados de una antigua crucifixión.

“Predicador, ¡tenga un gran día!”
No soy su digno beato,
mas pongo en su santa fe este acto de contrición.
¡Entrégueme su piadosa absolución!

Ay, predicador, no venda salvación,
que el hambre no se cura con sermón.
Entre rezos, monedas y ficción…
peón es peón.

Racsonando Ando
Oscar Arley Noreña Ríos

 

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  • Autor: Racsonando (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 27 de mayo de 2026 a las 13:12
  • Comentario del autor sobre el poema: “¡Predicador! ‘Buenos días’” es una pieza poética y musical de fuerte carga crítica y teatral, donde la ironía, la reflexión social y la sonoridad popular latinoamericana convergen en una misma voz. Construido entre imágenes simbólicas, referencias religiosas y lenguaje cotidiano, el poema dialoga con las contradicciones del poder espiritual, la pobreza, la fe negociada y la condición humana reducida muchas veces a simple peón dentro de los engranajes de la ambición. La obra avanza como una conversación incómoda y provocadora dirigida a un “predicador” que representa no solo al líder religioso, sino también a las estructuras de autoridad que comercian con la esperanza, la culpa y la salvación. Entre manos mutiladas, clavos de antiguas crucifixiones y monedas de boticario, el poema desnuda la fragilidad humana y las máscaras de la redención moderna. Musicalizado en ritmo de son cubano y charanga, el texto adquiere una fuerza escénica extraordinaria. Los estribillos incorporan el espíritu coral y festivo de la música popular caribeña, mientras la crítica social se desliza entre trompetas, percusión y una ironía danzante que recuerda las grandes canciones de denuncia latinoamericana. La aparente alegría rítmica contrasta deliberadamente con la profundidad de sus cuestionamientos, creando una obra intensa, satírica y profundamente humana. El cierre: “peón es peón” queda resonando como sentencia amarga y colectiva; un eco social que transforma la canción en espejo de nuestras contradicciones contemporáneas. Una composición que canta, denuncia y se burla al mismo tiempo, llevando la poesía hacia el territorio vivo de la calle, la comparsa y la conciencia crítica. Racsonando Ando Oscar Arley Noreña Ríos
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 16
  • Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Noa Subin, Tommy Duque, Antonio_cuello, Poesía Herética, ElidethAbreu, LOURDES TARRATS, Henry Alejandro Morales, racsonando, El Hombre de la Rosa, Lualpri
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Comentarios2

  • ElidethAbreu

    Gracias y querido racsonando.
    Imponente trabajo del poeta y su pluma.
    El cierre me ha encantado.
    Un fuerte abrazo.

  • LOURDES TARRATS

    Querido Racsonando.

    Tu poema me dejó pensando en esa mezcla de fe, poder y calle que todos hemos visto alguna vez. Sentí que la voz que habla no reclama ni acusa: simplemente muestra lo que duele, lo que pesa, lo que uno carga en silencio. Hay imágenes que se quedan, sobre todo esas manos que guardan historias antiguas… uno reconoce algo propio ahí, aunque no lo diga.

    Y ese “peón es peón” que vuelve, más que sentencia, lo sentí como un eco de la vida misma: lo que nos toca enfrentar, lo que a veces aceptamos, lo que otras veces nos rebela por dentro.

    Gracias por compartir un texto que no se disfraza y que toca fibras que todos conocemos, aunque no siempre las nombremos.

    Tu escrito esta muy bien ejecutado.


    DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:

    POETAS SOMOS...



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