cuando el tiempo habla, hace que los caminos del amor sean un misterio para quien tiene pies para andar, pero no el mapa para llegar al destino anhelado. Así lo viví contigo. Mis pasos siempre te buscaron, con el pulso de una fuerza invisible. Poco a poco se fue acrecentando lo que el corazón siente, sin importar la distancia, sin importar el tiempo. Solo sé que cada kilómetro recorrido fue en el más absoluto silencio, pero la realidad, era un intento ciego por traspasar el eco de tu nombre en el fondo de mi alma.
Por eso, ¿te acuerdas de cuando volví a buscarte?
Lidiaba en secreto implacablemente contra mi propio ser. Me consumían los nervios, ansiedad y una tensión que me atrapaba, todo por el simple —y a la vez inmenso— deseo de tenerte entre mis brazos. Sé que en ese entonces mi actitud te resultaba inentendible, provocando dudas en ti. Que más decir, mis brazos soñaban con rodearte con fuerza, pero quedaban atrapados en una lucha con la timidez que me congelaba al tenerte enfrente. Hasta que el universo se detuvo y creo una luz. En un solo segundo, abriste de a poco una pequeña ventana y el timpo habló mi bella niña de la linterna. Eso bastó. Mis brazos se liberaron de sus cadenas y nos fundimos en el abrazo más puro, profundo y hermoso que tú y yo hayamos vivido jamás.
-
Autor:
Letra del Alma (
Offline) - Publicado: 26 de mayo de 2026 a las 15:48
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Poesía Herética, alicia perez hernandez, Sheilo Sanz, Osler Detourniel, Lualpri, **~EMYZAG~**, MISHA lg, LOURDES TARRATS

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.