Escucho voces lejanas
que me cuentan con nostalgia
en la voz de los tambores
Y melodiosas guitarras.
Inmensidad de llanuras
aroma puro de acacias
fiera mirada leonina
sudor y sangre en el alma.
Ímpetu, voluntad férrea
dulzura de miel y caña
corazón enamorado
que en las coplas se desgrana.
Amo esta herencia genuina
que despierta la mañana
Y me lleva a pie ligero
Por la Alameda de Paula.
Guaguancó, Rumba y son
sabrosura de la salsa
Caribe ardiente nacido
de la pasión de dos razas.
Guitarras enamoradas
de las rejas centenarias
que sustentaron romances
en noches de serenatas.
Voces que no calla el tiempo
que concilian, que nos aman
que no precisan perdón
porque en piel y sangre hablan.
autor Alex 5/26/2026
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Autor:
Alexandra (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de mayo de 2026 a las 07:02
- Comentario del autor sobre el poema: Sencillas letras para compartir, gracias por visitar mi portal, feliz dia a todos.
- Categoría: familia
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Rosario_Bersabe, Antonio Pais, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, Noa Subin, Daniel Omar Cignacco, Osler Detourniel, racsonando, JuanDumBass, Poesía Herética, Emilia🦋, Freddy Kalvo, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ

Offline)
Comentarios7
Olé, olé. Me encanta.
Bonitas letras Alex.
Gracias.
Que estés muy bien!
Siempre los instrumentos musicales nos brindan alegría o tristeza con melancolía.
Saludos poeta amiga Alejandra I
Que bonito poema nos acabas de compartir Alex, se siente el ritmo, el clima y el ambiente.
Es un poema muy cálido y evocador, gracias por compartir, recibe un cordial saludo.
Voces que no calla el tiempo
que concilian, que nos aman
que no precisan perdón
porque en piel y sangre hablan.
Encantadores versos, pero esos últimos están cual broche de oro.
Un abrazo fraterno querida amiga Alex.
La grandeza de versar se plasma con tu generosa y bella pluma estimada Alexandra
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Tu poema y el mío guardan alguna relación en raíces caribeñas. En tu caso respira identidad, memoria y pertenencia cultural desde sus primeros versos. La musicalidad fluye de manera natural entre tambores, guitarras y ritmos caribeños, construyendo una atmósfera cálida donde la nostalgia se convierte en celebración de las raíces y logra transmitir orgullo mestizo y herencia viva, exaltando la fuerza espiritual y afectiva de una cultura que permanece intacta en la sangre, la música y la memoria colectiva.
Saludos
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