Buena
Soy,
buena,
buena con el mar,
buena como la sal de mar,
buena como el agua de mar,
salada como la sirena del mar,
loca como las olas bravías del mar,
silueta marcando mi cuerpo en el mar,
peligrosa como la aleta del tiburón del mar,
dócil como el ojo del tiburón en el sosegado mar,
pero, venenosa como ahogar a tu linda alma en el mar,
y encadenar a tu corazón en los brazos del calor del mar,
me hacen ver el cielo de arena, playa y mar cuando soy sólo el mar…
El Mar
El mar salado irrumpió en mi piel,
como la sal sana mis heridas,
mientras que la sal se disuelve,
como arena en la playa,
y yo era ese mar travieso,
peligroso y vanidoso,
el mar salado quedó en mi alma,
como un surco de umbral,
que pisé ese mar cuando me zambullí,
y creí que era una lacerada piel,
pero, hasta que conocí al mar,
nada es igual y todo es nada,
y todo es igual,
a ese mar atrevido con sal,
con arena de playa,
y sol resplandeciente,
pero, quedó todo el mar en mí,
como aquí en el cielo,
y vi a tu corazón con dolor,
en el reflejo del mar,
y ahora estoy junto a tí…
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez
Seudónimo: EMYZAG
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Autor:
EMYZAG (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de mayo de 2026 a las 00:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, racsonando

Offline)
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