MIRAME

Elise Beher


MIRAME

Observo el mundo y su ciencia
con mis ojos de adolescente,
y le digo: “Mírame, aquí estoy;
no ignores mi existencia”.

Sueles juzgar si soy capaz,
incluso si soy suficiente;
también si luzco aceptable;
luego dices: “Esfuérzate más”.

Tu aprobación es elemental;
para mí es muy importante,
pero no quiero que mis hechos
determinen si me has de amar.

Cada día para mi es diferente,
y me presenta nuevos desafíos,
que si no los consigo asimilar,
Incógnitos quedan en mi mente.

Trato de aceptarme a mí mismo,
y de adaptarme a lo que me rodea,
pero me gana la inexperiencia,
y como puedes ver, no lo consigo.

Entonces desearía que me miraras,
como quien reconoce mi valor.
Recordarías que, a mi edad,
la misma inestabilidad llevabas.

Por eso, extiéndeme tu mano;
ayúdame en mi travesía.
Necesito que me acompañes
como padre, amigo o hermano.

Elise Beher©®

05/25/2026

Comentarios +

Comentarios3

  • Henry Alejandro Morales

    Excelente! Mi apreciada poeta, gracias por compartir tan hermosa experiencia y llevarla a tan interesantes y hermosas letras, saludos cordiales y hasta nueva obra!
    Desde la gratitud y el verso!
    Henry Alejandro Morales

    • Elise Beher

      ¡Muchas gracias por leerme, querido amigo Henry!

      Saludos cordiales,

      Elise Beher

      • Elise Beher

        ¡Muchas gracias por leerme, querido amigo Henry!

        Saludos cordiales,

        Elise Beher

      • El Hombre de la Rosa

        La grandeza de versar se plasma con tu generosa y bella pluma estimada Elise
        Saludos de Críspulo desde España
        El Hombre de la Rosa

        • Elise Beher

          Sumamente Agradecida por sus palabras, mi estimado amigo Críspulo.

          Saludos desde este lado!

          Elise Beher

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, estimada Elise, por este bello e instructivo poema en el que se puede apreciar cómo la adolescencia, ese momento crucial en la vida de cualquier persona, se presenta como una etapa de autodescubrimiento y reflexión. En este sentido, se diría que el anhelo de reconocimiento, que se percibe con claridad en estos versos, trasciende la simple vanidad; es la búsqueda de validación en un universo que, en ocasiones, parece imponer la suficiencia desde parámetros externos. En esta línea, el clamor por no ser juzgado en función de capacidades o apariencias, sino por la esencia intrínseca, merece nuestra atención y consideración. Así, la aspiración a que el amor parental o el afecto de los mentores no dependan de la consecución de metas, sino que fluyan incondicionalmente, es un anhelo profundo de seguridad emocional. Sin embargo, es precisamente en esta fragilidad inherente donde reside una fortaleza latente. Por ende, la solicitud de ser observado con empatía, reconociendo el valor intrínseco y la inestabilidad característica de la edad, es una llamada a la comprensión y la compasión. Considerando esto, la mano tendida, la guía en la travesía, la compañía en el camino, son metáforas de la necesidad de un apoyo incondicional, un faro en la tempestad de la formación identitaria.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • Elise Beher

            Me alaga su profundo análisis sobre mi composición, mi estimado Javier. ¡Muchísimas gracias!

            Bendeciones,
            Elise Beher



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