*
Cruzar una puerta
Y que allí siempre estés,
Rechazando posibles
Por lo imposible de tenerme
-Mi amor hacia ti
Es solo mármol inerte-
Y tal afán te desquicie
Hasta el punto de recrearme
Armar mi figura
En las nubes de cianuro,
En los sueños transpirados
Que el sano juicio te difumina,
En los rostros ajenos
Como reemplazos opacos
Todos ellos, son tema aparte.
Sabes que me prefieres
Por sobre todos los mortales.
*
La histeria me domina,
Recuerda que no somos
Una daga compartida,
Lo que hondo te cava
A mi me reanima.
Lo que a mi me enciende
A ti te apaga.
Tu sentir es magma gris
Que solo se colorea
Persiguiendo mi arcoíris.
El torbellino femenino
Logra que hagas por mi
Lo que yo jamás por ti haría.
*
Además de cruzar la puerta y dar por iniciado
El roce delicado, los dedos presionandose,
Las lenguas componiendo poesías carnales,
El juego de miradas escondiéndose,
El confesatorio en mis oídos recibiendote
Viéndote desnudo como nunca antes
Quebrandote, y de la agonía
Tu corazón va esculpiendose.
*
¿Entendés porque no quiero que seas mío?
La pasión es una llamarada
Que se apaga si los voyeurs saben
Que cruzo la puerta incendiada
Y hay mil poses revelándose,
Todas mis canciones preferidas
Reproduciéndose, al son de mis latidos
Sincronizados con los tuyos,
Las risas transformándose en gemidos,
Los amaneceres en anocheceres
Donde siempre tu me esperes,
En las sombras del deseo,
Donde crece nuestro fuego.
*
¿Entendes porque no quiero que seas mío?
El sol opaca y destiñe todo
Lo que dentro nuestro permanece encendido.
No pierdas el misterio
Que hizo de lazo a nuestros cuerpos
Como rojas sábanas de Eros.
Ya no me carcomería el capricho de besarte
Si no tuvieras un cartel en tu frente
Que dice prohibido. Corazón embravecido
Por celos de lava, por rencores apolíneos
Que han de extinguirte, que he de beberte
¡Nunca seas mío!
*
Así siempre
El incendio de la carne, los lascivos palpitares,
Los deseos escondidos, las excusas
Ingeniosas, los aullidos relamidos,
Los secretos confesados, los relojes
Destruidos, los poemas recitados,
Los sentimientos condensados,
Inyectados a los sentidos más reptantes,
La caída del imperio de falsas virtudes,
De cartulina endeble de los fieles.
Los portones del templo de queroseno,
Como brazos y piernas ardiendo
Para ti eternamente abiertos
Si es que nunca eres mio...
¡Asi siempre será nuestro,
El olimpo de lo obsceno!
*
Julieta Iallorenzi
15/11/2023
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Autor:
JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de mayo de 2026 a las 20:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 18
- Usuarios favoritos de este poema: Haz Ámbar, Poesía Herética, racsonando, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, WandaAngel

Offline)
Comentarios1
no logro escuchar nada
Hola Carlos, mis videos no tienen sonido porque aun no aprendí a hacer música (es una meta pendiente) solo realizo las letras y los fondos visuales en movimiento, lo cual llamo ''VisuaLírico''.
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