Llovizna

OscarCampos

 

La llovizna no es tuya.

Una gota en tu vientre.

 

Se abrió una grieta antigua.

Tu cuerpo no huye.

 

Una chispa húmeda,

me dejó llegar.

 

El vientre calla,

atrapado en el ruido

de un viejo tranvía.

 

Desde la humedad

cae una gota.

 

Hay un lugar de piedras.

Pertenezco a un espacio húmedo.

Una semilla en el musgo duerme.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.