Hablando con el alma… (parte 8)

VVM

Despierto por las mañanas ya cansada de todo y quisiera cerrar los ojos para dormir de nuevo, quisiera que fuera de noche eternamente para ya no despertar jamás.  Es extraño porque quisiera hacer tantas cosas y creo al final de todo que no podría hacerlo ahora.  Siento que ya paso mi tiempo, que estoy vencida, o caducada para ser específica, que ya no tengo efecto en las personas porque ya es demasiado tarde.

 

Siento que me han herido tantas veces y de tantas formas que estoy irreparablemente rota, que ya me han desgarrado por dentro y no hay vuelta atrás para volver a sentir, que han enterrado el puñal abriendo cada vez la herida hasta ya no encontrar fondo y me han atravesado el alma finalmente, porque el corazón sigue latiendo, solo por latir.

 

Como quisiera no rendirme e intentar una y otra vez mi cometido, anhelo tanto poder reír otra vez, tomar de la mano a esa persona especial y hablar y hablar por horas sin cansancio, pero cada vez lo veo más lejano.  Es como si yo me hubiera hecho invisible ante todos, estoy ahí, pero no dejo que nadie me vea realmente, respiro y existo solo porque sí.  No lo sé quizás debería desaparecer por completo en realidad y no lo notarían. 

 

Pienso que todos nacemos para amar y tenemos un limitado amor dentro de nosotros, el cual se va reponiendo cuando nos aman de regreso y eso es lo que nos hace sobrevivir y seguir adelante y que por eso ya no me quedan ganas, creo que amé demasiado y no me amaron, que di todo y más por deslumbrar de felicidad a esa persona y ni siquiera fue capaz de notarlo.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.