LATINOAMÉRICA: LA CICATRIZ QUE CANTA

JUSTO ALDÚ


AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos en ausencias intermitentes.

América Latina,
continente de pan sudado
y guitarras que todavía sangran.

Tierra donde los volcanes
parecen corazones enterrados
debajo de gobiernos transitorios,
promesas rotas
y banderas que el viento remienda como puede.

Te amo así,
con tus ciudades donde la pobreza
duerme abrazada a los anuncios luminosos,
y donde un niño descalzo
patea una pelota
como si estuviera empujando el planeta hacia mañana.

Aquí nadie vive intacto.

Las madres hierven esperanza
en ollas pequeñas;
los obreros regresan del cansancio
con las manos llenas de óxido y crepúsculo;
los poetas escriben sobre servilletas,
porque el papel también cuesta.

Y aun así cantamos.

Cantamos bajo apagones,
debajo de la lluvia,
en autobuses donde el sueño viaja de pie;
cantamos aunque la historia
nos haya puesto demasiadas veces
la rodilla del miedo sobre la garganta.

Somos un continente extraño:
mitad selva,
mitad cicatriz.

Aquí la corrupción cambia de máscara
como un actor maldito,
los discursos florecen antes de las elecciones
y se pudren después como frutas olvidadas.
Hay pueblos enteros
esperando hospitales,
escuelas,
agua limpia,
justicia.
Y sin embargo,
una anciana todavía riega flores
frente a su casa de zinc
como si estuviera defendiendo el paraíso.

Eso somos:
una contradicción ardiendo.
Ciudades de hechizo,
magia sin manos.
Cruel sortilegio de pasiones
en el imperio de mis sueños.

Pero aquí también aquí nacen milagros:
un muchacho de barrio
que llega a científico;
una muchacha indígena
que convierte su lengua ancestral en universidad;
un músico callejero
que le gana una batalla al hambre con una canción.

Latinoamérica,
tú eres la única región del mundo
capaz de bailar mientras se derrumba
y reconstruirse después
con los ladrillos del mismo desastre.

Nos falta mucho.
Nos sobran heridas.
A veces la violencia
camina por las avenidas
como un perro sin dueño;
a veces la desesperanza
abre su negocio en cada esquina.

Pero aquí vivimos.

Aquí enterramos a nuestros muertos
con lágrimas y tambores.
Aquí el amor todavía cocina café temprano.
Aquí los abuelos cuentan historias
como quien enciende fogatas contra la oscuridad.

Y aunque el futuro llegue tarde,
aunque los poderosos vendan la patria
por monedas extranjeras,
aunque el miedo intente hipotecarnos el alma,

todavía hay gente
sembrando árboles,
libros,
canciones,
niños.

Tal vez no seamos perfectos.
Tal vez jamás lo fuimos.

Pero hay algo indestructible
respirando debajo de nuestras ruinas.

Una fuerza antigua,
mezcla de maíz, sangre y relámpago,
que sigue diciendo al mundo,
con la frente rota y el corazón encendido:

—Todavía estamos vivos.

JUSTO ALDÚ / Derechos reservados 2026

Comentarios +

Comentarios3

  • Lualpri

    Aquí la corrupción cambia de máscara
    como un actor maldito,
    los discursos florecen antes de las elecciones
    y se pudren después como frutas olvidadas.


    Muy ciertas y tristes tus palabras, estimado amigo Justo.

    Un abrazo.

  • Freddy Kalvo

    Pero hay algo indestructible
    respirando debajo de nuestras ruinas.

    Una fuerza antigua,
    mezcla de maíz, sangre y relámpago,
    que sigue diciendo al mundo,
    con la frente rota y el corazón encendido:

    —Todavía estamos vivos.

    Todo lo expuesto se siente escrito con el alma encendida en tu querida Patria mi estimado JUSTO ALDÚ; tanto o más, no sé si igual, que lo que has escrito sobre el privilegio bien merecido y otorgado a tu paisano Rubén Blades.

    Pero esas letras que te adjunto, que son propiamente tuyas, hacen un cierre con un grito que se oye hoy y se seguirá oyendo en la posteridad... —Todavía estamos vivos.

    Un abrazo fraterno con el aprecio de siempre.

  • Poesía Herética

    Sin duda las heridas sociales del continente están cicatrizadas con dignidad y resistencia; aunque temo que con algo de olvido.

    Y como bien dices "Todavía estamos vivos" y mientras sigamos vivos seguirá la lucha y continuara en la memoria.

    Saludos amigo, gracias por compartir.



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