DE MI MISMO
Hay un pasillo larguísimo…
Y hay una puerta secreta
donde se esconde la luz
de tus pupilas discretas.
Los lirios quieren marcharse
por los caminos sin yerba
para esconder sus colores
bajo la pesada tierra.
En el centro del pasillo,
una piedra de tropiezo…
Tres espejos en mi vida
que para mirarme tengo.
Uno que me muestra el alma.
El otro mis pensamientos.
Y el tercero, sin cristal,
me muestra el paso del tiempo
donde un péndulo de bronce
sostiene un minuto eterno.
¿Por qué, bebí en esa fuente
donde las aguas se queman?
¿Por qué, devoré al jilguero
que me alegraba las penas?
¿Y por qué vestí de luto
a los niños de la escuela
cuando empezaban a ser
capullos en primavera?
Me recitó un pichón blanco
una oración verdadera:
Si no hay campo, no hay caminos.
Si no hay frondas no hay veredas.
Sin el amor no se entienden
goces, zozobras y penas.
Que el amor, tiene las llaves
para abrir todas las puertas.
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Autor:
CHIKITO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de mayo de 2026 a las 12:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Dayanara Montalván

Offline)
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