INVITACIÓN...

Lucía Gómez

Vamos al mar, amor.

Allí,

el desengaño

y el dolor se pierden.

La sal marina

y las palmeras verdes

sanan las heridas

y acomodan el

desorden.

L.G.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.