Redencion.

Ferran Sorel

Aun la fe huye de mi esquina,
y, desde lejos, se hace presente la sombra.
Esa virgulilla que martilla sin mortero
las alas anquilosadas de la existencia.

Me alcanzan las culpas de la carne
y ya para entonces la fe se esfuma
ante el veredicto.

En esa misma esquina aún la espero,
sentado o de rodillas... da igual,
mientras existan formas de expiar los pecados,
y la esperanza, aunque remota,
Incube la fe para nacer de nuevo.

Ferrán Sorel-Copyright.

24-05-26



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