La mirada en aquella primera época se hizo razón de una existencia; luego, siglos después, con el tiempo se volvió sinrazón, se atascó y se convirtió crimen en cuanto este engendro de la Naturaleza llamado Hombre descubrió qué y quién era y para qué servía la memoria, quiero decir: Qué uso le iba a dar al recuerdo. Fue entonces, digo, cuando el mono, el gorila, el orangután y el chimpancés se apartaron del Hombre y decidieron tomar otro camino
Uno tiene la capacidad cuasi innata aún de ver y recordar mediantes lecturas cómo fue, según nos han dicho, aquella época ya lejana en que la mirada era suficiente, entonces bastaba con suponerse el mundo para encontrar razones de estar en él, en aquel instante; así me imagino yo aquellos hombres de aquellos tiempos en que, simplemente, observaban el mundo desde cualquier cima o a lo lejos en las llanuras: Simplemente se miraba y este hecho justificaba la presencia.
Pero el tiempo, que nos ha demostrado que todo lo complica, fue poco a poco y durante siglos e incluso milenios convirtiendo, cambiando esa mirada de entonces en otros hechos y por tanto, también, en otras ideas; así se deslizó el tiempo en sucesivas acumulaciones de memoria sobre memorias llegando a retorcer la conciencia. Fue precisamente cuando el hombre descubrió qué era y sobre todo para qué servía el recuerdo cuando todo empezó a desmoronarse (en este momento me acuerdo de la novela del nigeriano Achebe Chinua “Todo se desmorona”, nuestra “Cien años de soledad” africana), no sólo el recuerdo en sí, sino el uso que decidió darle. La memoria, y con ésta la palabra (la palabra de verdad, no la de cualquier usurpador de ocasión) podría haber sido, en otras circunstancias, una arma de compasión, de generosidad e incluso una especie de archivo o disco duro de errores cometidos para no repetirlos; en cambio fue convertida, por ingentes cantidades de cenutrios analfabetos y farsantes de ocasión en herramientas de rencor, de violencia muy bien planificada a la que muchos, sin criterios propios, han decidido unirse.
Fue entonces, lo deduzco así, cuando el mono. El gorila,, el orangután, el chimpancés y otros de la misma familia de los bípedos tomaron una decisión silenciosa y sabia: apartarse, no por torpeza (estoy convencido), ni por incapacidad de seguir el ritmo de los bípedos sino porque olieron lo que ya intuía que venía porque entendieron entonces que lo que el hombre tenía en el cerebro ya no era instinto de supervivencia sino algo más frío y peligroso y que era, ya desde entonces, un plan de extinción de la raza Humana, hoy.
Y así aquellos primeros bípedos que plantaron sus dos patas en la Tierra quedaron solo con su inteligencia, su memoria y su barbarie e incluso con su ignorancia y maldad. Aquellos bípedos somos nosotros hoy mismo antes de ser cómplices de la barbarie criminal ya planificada en el cerebro del, quizás, primer bípedo que plantó sus dos patas en la Tierra: Nosotros.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 24 de mayo de 2026 a las 16:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios2
Nkonek,
Tu reflexión propone una lectura incómoda de la condición humana, donde memoria, palabra y conciencia dejan de aparecer como signos de evolución para convertirse en territorios de deterioro moral y fractura colectiva.
Me llamó la atención esa inversión que atraviesa el escrito: aquello que pudo haber funcionado como archivo de aprendizaje, compasión o lucidez termina degradado por el uso que el hombre decide darle. La retirada simbólica de los otros bípedos introduce, además, una imagen potente: no la superioridad humana, sino una suerte de renuncia silenciosa ante lo que nuestra especie iba llegando a ser.
Gracias por compartir esta mirada crítica.
Un cordial saludo,
— LIORA
Mi reflexión, mi escritura o viceversa, es incómoda porque la realidad misma que nos ocultan también lo es así- Es entonces cuando cabe y debe entrar la denuncia, el hacer ver lo que no se quiera que se vea ni se sepa. La memoria es algo que en muchos lugares del mundo, países – como en el mío y en el tuyo también -, sufrió persecución, represión y asesinatos; de estos hechos aparecen y se sustentan aún la desconfianza hoy e incluso como bien dices: El deterioro que defines como moral y yo inmoral: Inmoralidad es incitar al odio, al desprecio, al ninguneo. Sé de qué hablo.
Quizás, seguro que sí, del pasado apenas tenemos certezas, muchas cosas pudieron ser y quedar como diferentes, pero no fue así dado de que el mal ya estaba implantado y a lo que más se ha aspirado y hoy aún se aspira es a que no haya ni pueda haber soluciones no ya sólo futuras sino incluso presentes hoy.
Gracias por tu opinión y tu atrevimiento…
Estimado Escritor:
Buen artículo presentas el día de hoy. Es cierto que la memoria debiera ser un compendio de errores para no cometerlos jamás, pero resulta que en esa memoria solo esta guardado el rencor, el odio y el deseo de superioridad.
Pero afortunadamente, hay una parte de esa raza bípeda que tiene un poco de conciencia y no se deja llevar por esas ideas genocidas y aberrantes.
Existen seres que caminan en dos extremidades, que tienen compasión y conciencia altruista y deseo de un mundo mejor.
Buen escrito que invita a la conciencia en este mundo tan desigual.
Saludos
Salvador, no somos seres perfectos y quizás por esto mismo estamos, estoy yo el primero, criticando dichas imperfecciones. Pero, también digo, de que dado de que se ha hecho patente esto que dicen la evolución humana hay que resaltar, analizar y criticar los errores que la especie humana ha cometido, y en esto estamos.
En cuanto a lo que dices sobre que hay una parte de esta raza humana – única que sepamos hoy -, que tiene un poco de conciencia digo que esto va por barrios: Hay, hoy, zonas en las que mandan ciertos Gobiernos que parecieran que no han evolucionado apenas nada en los últimos doscientos años, insisten en organizar y subyugar a otros países como si su gente fueran de propiedad privad, como así lo fue ese tiempo atrás. Claro que hay otra gente, otra sociedad e incluso otros gobiernos que quieren, queremos, otro mundo y otra sociedad con otras condiciones.
Gracias por tu opinión.
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