ESPÍRITU REBELDE

JUSTO ALDÚ


AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos en ausencias intermitentes.

Traigo un volcán oculto entre la herida,
un sol feroz debajo de la frente;
mi voz no fue diseñada para huida,
ni acepta arrodillarse mansamente.

Crecí donde la noche martillaba
campanas de carbón sobre los techos;
allí la tempestad me bautizaba
con clavos de relámpagos deshechos.

Jamás bebí del cáliz del rebaño,
ni puse mi silencio en las vitrinas;
prefiero ser un lobo contra el daño
que un obediente mármol en las ruinas.

Me llaman insurrecto las edades
porque rompo los muros del destino;
yo sólo voy quemando falsedades
como un cometa azul sobre el camino.

Mi corazón no cabe en los altares,
demasiado huracán para sus naves;
he visto naufragar a los pilares
del miedo entre diluvios miserables.

La muerte me ha encontrado en las tabernas
donde la luna bebe sangre y ron;
sus manos, como lámparas eternas,
quisieron clausurarme el corazón.

Mas nunca pudo abrir mi cerradura,
ni apagar este incendio que me nombra;
porque aprendí a forjar en la amargura
un ejército de fuego en la sombra.

No soy de los que doblan la rodilla
cuando la multitud vende su espada;
mi espíritu es un trueno en la mejilla
del dios cobarde que administra nada.

Y el día que me entierren bajo roca,
sellando con decretos mi latido,
mi sangre oirán rugir desde la boca
del universo negro estremecido.

Porque hay hombres que mueren lentamente,
como un libro mojado y ya vacío;
pero otros van quemando eternamente
la negra arquitectura del hastío.

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026

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