Este reglamento indica como jugar palabra intrusa con alumnos de 5 a 6 años.
Recortar tiras de cuatro palabras con pictogramas, en lo posible que tengan caritas. Los objetos, representados en la imagen, tendrán sus caritas, tres palabras riman, una se excluye.
El juego original consiste en que los pictogramas, las imágenes de los objetos, tengan una pegatina detrás, lo cual fortalece la autonomía según la universidad católica que menciona este ejercicio pero ¡Es hacer trampa desde el primer segundo! Mi intención es hacer el ejercicio desde otra mirada, a continuación de la estrofa 1:
paso 1: Las rimas son compañeras, tan felices están, son tan buena compañía, que entre ellas se dirán, la palabra que no suene parecida, triste está, porque entre tantas iguales no encuentra su igual"
Las palabras que riman son: Banana, manzana, rana, y tomate.
Las tres palabras que riman están contentas ¡Bien! Pero la palabra tomate está triste porque no encuentra a su igual.
Otro ejemplo:
Bota, pelota, gota, cacahuate. Las tres palabras que terminan con Ota están contentas pero ¿Cacahuate? Ni llamándose maní entra en la conversación.
Otro ejemplo:
Luna, cuna, una, mate. Las tres una parecen una canción pero el mate se ceba solo, su ritual queda en una sola palabra.
paso 2: "Las palabras intrusas, solas están confusas, no lo tienen merecido, quieren un ambiente colorido, ahora con tus lápices de colores, colorea a sus amigos, colorea antes de pegarlo a la hoja, hay que ser precavido, y con cuidado con los bordes pero sobre todo, sé decidido"
y ahí la idea es que coloreen las mismas palabras intrusas, en este diseño serán pictogramas en blanco para que se puedan colorear.
Y así quedan cuatro grupos de tres:
Equipo Ana:
Banana, manzana, rana.
Equipo Ota:
Bota, pelota, gota.
Equipo Una:
Luna, cuna, una.
Equipo Ate:
Tomate, cacahuate, mate.
Quizás un detalle es cambiar lo amargo por lo dulce, en vez de decir "mate", bebida de infusión muy de adulto, decir "chocolate", pero es que dan ternura los matecitos con caritas redondas.
La actividad:
Los niños son seres muy emocionales, la primera infancia quizás, ¿Y si las pegatinas influyen en sus emociones? Ven una carita feliz y los llena de alegría, ven una carita triste y será posible que conecten con esos objetos inanimados, el tomate triste está solo, está triste porque no rima con esas tres, el niño lo identificará como la palabra que no rima más por su carita triste que por la palabra y eso reemplazaría la pegatina, en esos tres grupos contados habrá una palabra intrusa.
Ya que identifican ello aparecerán en el paso dos, las palabras, que eran intrusas, felices siendo un trío que rima, con la historia cerrada, los niños colorean los pictogramas como parte del juego, más pensado para primaria.
Esta es mi versión mejorada de palabra intrusa, quizás lo hicieron, quizás no, pero comparto esta idea para algún maestro de primaria que quiera implementarlo.

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