AVISO DE AUSENCIA DE Reb Liz
Como una joven que anhela ser escritora, no me considero una poeta, simplemente soy una chica que plasma en papel sus pensamientos y vive cada palabra que escribe. Busco un lugar fértil donde sembrar semillas de amistad y cosechar la más pura felicidad. En cada línea, deseo transmitir emociones profundas y despertar los corazones de quienes me lean. Uniendo nuestras almas a través de la tinta, crearemos un vínculo eterno. Juntos, crearemos un mundo donde la amistad florezca y la felicidad sea nuestra cosecha. ¡Únete a mí en esta maravillosa aventura literaria!
Como una joven que anhela ser escritora, no me considero una poeta, simplemente soy una chica que plasma en papel sus pensamientos y vive cada palabra que escribe. Busco un lugar fértil donde sembrar semillas de amistad y cosechar la más pura felicidad. En cada línea, deseo transmitir emociones profundas y despertar los corazones de quienes me lean. Uniendo nuestras almas a través de la tinta, crearemos un vínculo eterno. Juntos, crearemos un mundo donde la amistad florezca y la felicidad sea nuestra cosecha. ¡Únete a mí en esta maravillosa aventura literaria!
—¿Qué es lo que más te gusta de mí? —preguntaste.
Te miré en silencio.
Y fue imposible no perderme en tus ojos.
—Tus ojos —respondí.
Porque cuando me miran,
siento que soy todo lo que existe para ti.
Sonreíste apenas.
—¿Solo mis ojos?
Negué lentamente.
—No…
cuando tus manos acarician mi cabello,
lo que más amo son tus manos.
Porque saben tocarme con ternura,
como si intentaran cuidar cada parte rota de mí.
Te acercaste más.
—¿Y cuando no estoy contigo?
Entonces sonreí.
—Amo tus pies…
porque siempre encuentran el camino de regreso hacia mí.
Tus labios rozaron los míos.
—¿Y ahora? —susurraste.
Cerré los ojos.
—Ahora… lo que más amo son tus labios.
Porque cada vez que me besas,
olvido cómo respirar.
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Autor:
Reb Liz (
Offline) - Publicado: 22 de mayo de 2026 a las 22:38
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema no nació de un recuerdo. Nació de un anhelo. No tengo esos ojos mirándome así. No tengo esas manos que me hagan sentir segura. No tengo pies que siempre vuelvan. Pero los imagino. Los imagino tanto que a veces duele. Y a veces sana. Escribí esto porque necesitaba creer que ese amor existe. Aunque no lo haya vivido, aunque quizás nunca pase, mi corazón insiste en inventarlo. Si alguna vez llega alguien que me mire así… ojalá yo sepa reconocerlo. Mientras tanto, me quedo con esta fantasía. Es mía. Y por hoy, es suficiente.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Y qué, ElidethAbreu, Lualpri

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