[Quintetos dodecasílabos 6+6]
Su amor era inquieto, una desmesura
en la cavidad de su propia alma.
Sus pasos cortaban el viento sin calma,
y sus manos tersas, un haz de espesura
revolando prestos en mi propia palma.
Ella me besaba con fiebre de aurora,
como quien devora la luz de un ocaso;
ceñía mi cuello con nudo de raso,
dejando en mi pecho la marca cantora
del tiempo atrapado que fue nuestro paso.
Su amor era inquieto, como si temiera
ya no poder verme al darle las doce.
Y en su desmesura de potra a su goce,
dejaba en sus trenzas alguna quimera
de espera fortuita: de herida a su roce.
¡Besaba a su ángel, besaba al demonio!
Sin culpas, sin riendas... con una mirada
que dejaba helado al tiempo y al hada;
al blanco retorno de aquel matrimonio
que pactó conmigo su lengua afilada.
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Autor:
Baratza (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 22 de mayo de 2026 a las 14:44
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Online)
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