Perdona, ardilla,
ya no quiero ser tu enemiga.
Neta, perdón si alguna vez
alguna herida causé
a tu desalmado corazón,
aunque ahora me hace gracia
jugar al gato y al ratón.
¿Dónde estoy?, ¿quién soy?
¿Y en dónde dejé la razón?
¿Y qué querías?, ¿que te hiciera un fiestón?
Después de ocho años,
aquí estoy escribiéndote poemas de absurda pasión,
pero te recuerdo, amor mío: eres un cabrón
conmigo y otras tantas; ve tú a saber quién tiene ahora tu
corazón.
Disculpe usted los versos de este poema juguetón.
Seamos ya amigos o amantes; aquí, en la poesía,
no hay ninguna obligación.
-
Autor:
Baby (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de mayo de 2026 a las 10:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.