Soñarte lo veo extraño,
pensarte lo hago a cada instante;
imaginarte a mi lado
es una esperanza constante.
Hacerlo realidad no creo poder;
pues tú ya estás con otro y yo
no creo aparecer en tu cabeza.
Mujer, tan extraño soy para ti
que me podrías confundir
con un simple vagabundo
de las montañas más altas del país...
Y si es que algún día me verás,
será como un amigo quizás;
mas no como el que en tu corazón
dominó como un reino
lleno de ilusiones contadas,
que se acaban con el apagar
de mis esperanzas.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.